Del Tahuantinsuyo a la historia del Perú

efectos. A falta de un análisis sistemático de la institución (los estudios más conocidos son los de Basadre, 1947; Lohmann, 1946; Basto Girón, 1954; Crespo Rodas, 1956 y 1966), se ha dedicado la mayor energía a estudiarla en el lugar de recepción de la mano de obra que ocupaba, pero aún queda prácticamente virgen la búsqueda en torno a la influencia real de la mita en el lugar de origen de la población que contribuía a ella 103 . El tributo y la mita coincidieron en el siglo XVII con la crisis demográfica que ya no se soslaya, aunque sí puede discutirse seriamente el valor de la información demográfica producida en los Andes. Los abundantes pedidos de reclasificación tributaria que los señores étnicos presentaron significativamente después de la tasa toledana, y la solución que la administración les dio, generalmente favorable, denuncian no solamente la baja visible de la población, tampoco solo el interés de los señores étnicos —también de los encomenderos, corregidores, oficiales reales— en hacer aparecer un número de tributarios distinto del que había, cosa que podía beneficiar a cada uno, sino también hacen ver las dificultades reales de hacer funcionar un sistema tributario en un mundo donde la moneda era no solamente extraña sino también escasa y cara, y solo servía como equivalencia artificial e impuesta, un sistema en el cual la suma de contribuciones que significaba la presencia conjunta de la mita y el tributo, empujaba a la población a una situación de marginalidad social y geográfica, a más de económica. Es perfectamente posible (aunque nada se tenga aún de cierto) que en muchos lugares de los Andes se reunieron poblaciones desplazadas por el tributo y por la mita, que intentaron una vida independiente. Nada se sabe de seguro sobre migraciones tempranas hacia las tierras amazónicas al este de los Andes, y existen indicios de concentraciones de ex-tributarios y ex-mitayos. A esta situación se unirá progresivamente la evidencia de los forasteros, huidos generalmente de su reducción, y que no pagaron tributo hasta después de 1690, cuando el conde de la Monclova cumplió las disposiciones iniciadas por el duque de la Palata, después de un nuevo empadronamiento general 104 . La imagen de la crisis parecería rondar la historia de los Andes, y la pregunta que surge es hasta dónde se puede entender su presencia generalizada, y cuánto es precisable como tal. Sin embargo, la caída de la población después de la invasión española formaría una coyuntura de crisis juntamente con el drástico inicio de la desestructuración que va desde el terreno de la redistribución estatal, nunca sustituida, hasta la ruptura del 148

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx