Cuadernos Trimestrales de Poesía - Cuadernos Semestrales de Cuento XXVII el 24 de mayo de 1959. Podría decir que él formó mi carácter, mi modo de ser, mi personalidad, pero heredando el genio de mi padre, esta vez por la rama de la poesía, conjuntamente con Arturo, ya que la plástica la tomó exclusivamente mi hermano Óscar. Por parte materna, olvidaba decir que mi madre había leído mucho las novelas de la época: Salgari, Galdós, Vargas Vila, Jorge Isaacs, Víctor Hugo, José Asunción Silva, Chocano, Darío, Palma, Blasco Ibáñez, los Dumas, etcétera. Ella me encaminó en la lectura en una pequeña biblioteca de la casa que guardábamos como reliquia. Don Sebastián Díaz, mi abuelo materno, era un hombre adorable en sus ochenta años; de una barba bíblica que le caía como cabuya a los dos costados de la cara, dando los buenos días a todos en la minga, de su poncho de hilo fino y montado en un caballo manso que obedecía a la primera palabra. Yo era su nieto engreído (y digo esto por mis primas Carmen Rosa, Laura y Zelmira León, hijas de mi tía Manuela, hermana de Marco Antonio Corcuera con la edición extraordinaria de la revista Cuadernos Trimestrales de Poesía al cumplir sus Bodas de Plata de existencia en 1975.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx