Cuadernos trimestrales de poesía Tomo I

Richard Cacchione Amendola / César Corcuera García (editores) LXIV Una sólida ética cultural hizo, además, que los CTP fueran una atalaya absolutamente plural desde el punto de vista ideológico. MAC fue desde joven un aprista auroral, vivió en su tiempo las tribulaciones de una ideología que fue declarada fuera de la ley y sus militantes ajusticiados, desterrados o perseguidos. Hubiese sido casi natural en él una actitud de intransigencia frente a sus contrarios, pero no fue así. MAC convocó a escritores comunistas, anarquistas, libertarios y contraculturales, sin discriminación alguna. A él solo le interesó la creatividad y la belleza de la palabra, como únicos reinos y patrones de la condición humana. Este hecho cobra mayor importancia si tenemos en cuenta que por esos años comienza la llamada “guerra fría” en la que se pusieron al tope los fanatismos ideológicos entre Estados Unidos y Rusia. Creo, por lo tanto ―y esto referido a lo que he denominado “geopolítica literaria”― que si se trata de “repartir” el territorio peruano respecto a las más importantes publicaciones literarias del siglo XX, junto a las del Grupo Orkopata de Gamaliel Churata, en Puno; a las revistas de Manuel Baquerizo en Huancayo (una de ellas Caballo de Fuego); a las de Emilio Saldarriaga en Talara, y a los Cuadernos literarios del Grupo Intelectual Primero de Mayo, liderado por el poeta Víctor Mazzi , en Lima, debe colocarse a los CTP de Marco Antonio Corcuera, en el departamento de La libertad. Esbozo crítico de los poetas incluidos en los CTP En su obra Introducción crítica a la literatura peruana, Luis Alberto Sánchez dice: Respuesta natural a la pugnaz incitación de la realidad durante el período 1930-50, fue, en el verso, la constitución de grupos literarios de combate tales como “Los poetas del pueblo”, Trilce, Cuadernos trimestrales de poesía, Centauro y otros. Jóvenes empeñados en extinguir la injusticia social con sus versos, acabaron dando vida a un poema-discurso, elocuente, declamatorio, de cuyo influjo se salvaron pocos (Sánchez, 1972: 164).

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