Cognición, neurociencia y aprendizaje. El adolescente en la educación superior

escolar más tarde en las mañanas y acabar más tarde en el día (Giedd, 2009). De esa manera funcionarían más eficientemente y se ajustarían mejor a los cambios en el patrón de sueño y comportamientos. Pero también hay que señalar que la necesidad de horas de sueño durante la adolescencia aumenta, siendo que en algunos casos se puede dormir hasta 16 horas continuadas o más; en los fines de semana puede ocurrir que un adolescente duerma casi todo el día, ante lo cual los padres dicen: «¡Pero se la pasa el día durmiendo!, ¡cómo es posible!». Pero esto sí es posible y se da en muchos casos. Algunos piensan que pueden estar deprimidos, aunque esta no sea la explicación. Sin embargo, lo que sí puede estar

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