Personajes femeninos y gestos históricos: Las emociones y el cuerpo en la narrativa de Laura Martínez Belli 527 consumo de sus libros, conviene agregar que, en estos casos, también puede tratarse de autores que tienen cierto conocimiento de la tradición literaria a la que pertenecen, de corrientes literarias de vanguardia, de los temas de moda, y de algunas técnicas literarias, además de tener cierto dominio en el ejercicio de la escritura.30 La construcción de la autoría y la imagen del autor en términos editoriales han fabricado una puesta en juego que diluye la vitalidad y el lugar inteligente del lector; el personaje literario no puede sostenerse sólo en un nombre y quedar en un vacío de su identidad narrativa bajo una manipulación del autor/a. El concepto de borradura de Tornero nos permite pensar en la resignificación de los personajes en distintas épocas. Si bien, el autor adquiere una importancia vital en la modernidad, nos dice Tornero: Este autor se erige como figura imprescindible en la literatura positivista de cara a la ideología capitalista […] Este autor es la construcción de una concepción burguesa del creador de arte o literatura. Con las vanguardias, la idea del autor queda cuestionada. Lo que ahora tenemos en forma y estructura configurada con lenguaje; enunciación, un yo enuncia y que dice yo, pera nada más. Es decir, lo que hay es un acto de enunciación. El autor ha muerto […] El mismo Barthes señala el giro que debe darse en lo enfoques críticos: el lector es pieza fundamental en la organización del significado y ya no el autor. La relación con el lector, además, es con el texto. Este lector, no obstante, no está situado espciotemporalmente; no interesa, “el lector es un hombre sin historia, sin biografía, sin psicología; él es tan solo ese alguien que mantiene reunidas un mismo capo todas las huellas que constituyen es escrito.31 Las novelas de la autora que hemos diseccionado aquí nos llevan a pensar en las estrategias que ha utilizado la Novela Histórica y sus posibilidades; si bien, siguen creando fugas y expandiendo el canon, también es vital que no sea todo producto de un mercado editorial, sino una puesta en abismo del canon desde una crisis del autor, del personaje, y del lector que nos lleve a cuestionar los eventos del pasado y reconstruir un presente má s digno en términos humanos y en términos literarios: “La industria satisface a todos los gustos sin importar cómo y tiene la capacidad de difuminar las diferencias entre un producto y otro; sus objetos se exhiben en una misma librería, en un solo estante; nada los distingue; todo son iguales. Lo único que los distingue es su calidad literaria”.32 Finalmente, las novelas posicionan figuras reconocidas que es importante nombrar y revisitar desde otros discursos, en ese sentido interdisciplinario: oxímoron que enlaza la 30 Donají Cuellar. “Literatura de consumo: a propósito de las Batallas secretas de Belgrano”, en Domenella, Ana Rosa (Coord.) (Re)escribir la historia desde la novela de fin de siglo. México: Biblioteca de Signos, UAM, Universidad Autónoma Metropolitana, 2002, pp. 121-122. 31 Tornero, Angélica. El personaje literario historia y borradura. México: Universidad Autónoma del Estado de Morelos, 2011, pp. 90, 91. 32 Donají Cuellar. “Literatura de consumo: a propósito de las Batallas secretas de Belgrano”, en Domenella, Ana Rosa (Coord.) (Re)escribir la historia desde la novela de fin de siglo. México: Biblioteca de Signos, UAM, Universidad Autónoma Metropolitana, 2002, p. 135.
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