Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Elsa Leticia García Argüelles 526 primera persona en algunas partes, lo que brinda algo de mayor sustancia a la protagonista: A Frida siempre le ha gustado el amor […] No volverá a separarse de Diego. No podría soportarlo. Una vida sin Diego es una vida sin piernas. […] Las palabras altisonantes que tanto le gustan ahora están huecas. Muda. Sorda. Seca. Yerma. Respira en contra de su voluntad y el aire raspa como el arado de la tierra. Le duele más que su espalda, más que cojera, más que su útero hueco. ¿Por qué su existencia está vinculada al dolor? ¿A la carne deshaciéndose en jirones y cachitos?29 A manera de conclusión Los estudios literarios sobre mujeres y la crítica feminista han trazado lazos con el discurso histórico, que la literatura evoca a partir de biografías de innumerables figuras de la Historia, alem de aportar libertad en el pensamiento y en el lenguaje. De este modo, la construcción de los personajes conecta con su propia voz, su género, su raza, su cuerpo, y su sexualidad, intersecciones para considerar la subjetividad a través de las narrativas que enlazan lo histórico y lo literario desde la enunciación que permite la palabra. Las imágenes de algunas protagonistas de la Historia nos permiten advertir enfoques má s humanos relacionados con el “giro emocional” y “el giro afectivo”, nuevas maneras que el discurso histórico tradicional no consideraba ni objetivo, ni racional, intentado ir más allá de lo esencialista y estereotipado; sin duda, en medio de los diversos ejercicios literarios encontraremos controversias en pleno siglo XXI. La literatura también conforma “comunidades emocionales” y “comunidades de lectores” que giran alrededor de cierto tipo de libros valorados como objetos desde lectores ingenuos, pero su carácter como texto queda en un suspenso estético, es decir, no se problematiza la interpretación ni la calidad literaria. Este ensayo revisa algunas ideas en torno a la “nueva” Novela Histórica, intentando problematizar la figura de la protagonista y su transformación en agonista, pues no llegan a adquirir textura y profundidad. Laura Martínez Belli es una autora dentro de una literatura de consumo que sigue ciertas estrategias editoriales, que no privilegian una ruta de trascendencia estética ni del personaje, como nos recuerda Donají Cuéllar, en su ensayo “Literatura de consumo: a propósito de las Batallas secretas de Belgrano” (2002): El fenómeno de la literatura de consumo asociada a los medios de comunicación es complejo en la medida que involucra las relaciones entre el lector, el autor y el editor que, por lo general, la crítica desconoce o elude. Sin embargo, se pueden distinguir algunos elementos que hacen posible la venta exitosa de un libro, como la pasividad del lector, la notoriedad del autor, y la explotación industrial del editor. […] El consumo masivo permitió la existencia de editoras que explotan industrialmente las reacciones estereotipadas de la lectura superficial de lectores, por lo general, contemporá neos del autor. […] Si bien la notoriedad del autor es determinante en el 29 Laura Martínez Belli. La mesa herida. México: Planeta, 2023. pp. 16, 29, 31.

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