Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

CEMHAL. Conocer ese otro lado de la historia 40 Veo en la trayectoria de Sara Beatriz Guardia y de CEMHAL una cartografía de márgenes, límites y fronteras que nos desafía a buscar en la “otra”, “no ciudadana”, “loca”, “paria”, invisible, “amenazadora” y “minoría”, las herramientas fundamentales de constitución de que quiénes somos y de aquello que hemos hecho y hacemos con nosotros mismos. Durante estos años, Sara Beatriz al frente del CEMHAL, nos impulsó a adoptar una actitud crítica y desconfiada hacia los instrumentos lingüísticos y conceptuales que utilizamos en nuestro trabajo como historiadores (as). El objetivo es que de esta manera, seamos visitantes del pasado con una perspectiva más serena, menos violenta, pero más crítica y menos propensa a reproducir los sistemas ideológicos que sustentaron –y aún sostienen– las desigualdades de género. En estos 25 años de existencia del CEMHAL, (des)aprendimos que los conceptos y las categorías tienen su historia y sólo desarmándolos podremos desactivar su poder normativo y enunciativo. Las producciones construidas en este período atraviesan toda una lucha por la visibilidad, la memoria, la palabra y que se despliega a través de una historia de las mujeres a través del poder de los flujos, los devenires e intensidades. Pensar lo impensable es el mayor desafío para cualquiera que quiera escribir la historia de las mujeres. Como nos dice Sara Beatriz: Conocer ese otro lado de la historia, este saber surgido del otro lado, y de otros saberes, es el objetivo de la historia de las mujeres. Sólo así será posible valorar tus experiencias y actividades, explorar las representaciones que las recubren y encontrar tu verdadero rostro. ¿Cuál es la potencia de los rostros de las mujeres en la historia? ¿De un rostro de mujer negra, indígena, campesina? ¿De un rostro de resistencia, éxodo, movilidad, deserción, fuga, experimentaciones éticas y políticas? ¿De un rostro Micaela Bastida, Flora Tristán, Bartolina Sisa, María Felipa, entre muchos otros rostros? ¿Cuántas veces, en la historia de las mujeres, una única historia al ser contada no produjo inexistencias, invisibilidades? ¿Cuántas veces una sola historia al ser repetida por los mismos sujetos, las mismas epistemes de color y clase, no produjo desigualdades, subalternidades? Es imposible hablar de la historia de las mujeres en América Latina sin comprender las matrices que produjeron esta historia única y sus relaciones con el poder. Cómo son contadas, quién las cuenta, cuándo y cuántas historias son cuentan, todo depende realmente del poder. La historiografía que narra y perpetúa la memoria hegemónica, que es contada en las aulas de Historia, en los libros didácticos y en las propuestas curriculares, también dependen de las relaciones de poder aún coloniales y presentes en nuestro día a día. Las acciones del CEMHAL en estos 25 años, han resquebrajado esa historia única, y a través de estas fisuras vemos laberintos oscuros y sinuosos. En estos laberintos, el linaje

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx