Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

Feminismo liberal vs. anarquismo radical: Obreras y obreros en Matto de Turner y González Prada, 1904-05 388 otra. Al igual que Matto, Garcilaso era del Cuzco y, al igual que ella, era bilingüe, hablando castellano y quechua. De la misma forma que el Inca Garcilaso, un sujeto colonial, tuvo que lanzar un argumento cristocéntrico para que sus propuestas dialoguen con el medio conservador y católico del Renacimiento contrarreformista, trescientos años más tarde Clorinda Matto de Turner tendría que desarrollar un argumento dentro del lenguaje y modales del liberalismo industrial con el fin de dialogar con los magnates para dejar atrás el estancamiento resultado del colonialismo español. Era también una estrategia para que sus propuestas cultivaran adeptos y adherentes. Para Matto de Turner, el sendero liberal a la igualdad potencial tuvo la meta de liberar a las mujeres de la máquina patriarcal. Matto usa el liberalismo como un mecanismo (como Garcilaso usó el cristianismo como herramienta) para autorizar la condición humana de las mujeres (como Garcilaso quiso autorizar la condición humana de los Incas). La comparación no es fortuita. Ella lo había leído, según se comprueba en su ensayo sobre el quechua80. El cronista colonial tenía que argüir dentro de los confines del colonialismo imperialista, y Matto tendría que argüir dentro de los confines de un colonialismo interno, intranacional, que reprimía a las mujeres, a las obreras, a las indígenas. Ella se vio forzada a partir del liberalismo porque durante su tiempo una mujer no podía argüir contra la doctrina del establecimiento, como así pudo hacerlo González Prada quien, como hombre, logró atacar de frente al liberalismo peruano, y quedarse en el Perú para contarlo. Posdata Es curioso cómo terminan las cosas. Matto se apoya en sus argumentos liberales con las ideas de dos políticos peninsulares, los dos del país que había impuesto el colonialismo transatlántico en las Indias Occidentales. Cuatro años después de pronunciar el discurso aquí estudiado, ella viaja en la dirección inversa y llega a la península donde es recibida con los brazos abiertos por las escritoras ibéricas. No sabemos si llegó a conocer a José Canalejas y Eduardo Dato. Se enfermó en el viaje y murió el año después, en 1909, en Buenos Aires. José Canalejas es asesinado por el anarquista Manuel Pardiñas Serrano tres años después (en 1912) cuando miraba libros en el escaparate de una librería en la Puerta del Sol. Debe haber sido año de libros porque en el mismo año Manuel González Prada asume la dirección de la Biblioteca Nacional en Lima que, fuera de un hiato corto, ocupará hasta morir en 1918. Tres años después, en 1921, el otro político español, Eduardo Dato es también asesinado, por tres anarquistas en la Puerta de Alcalá, con más de veinte tiros. Faltarían tres años más para que el Perú aceptara los restos de Clorinda Matto de Turner, lo cual ocurre finalmente en el año de 1924. Entonces, los liberales españoles sufren el magnicidio a manos de anarquistas, el anarquista peruano sufre un ataque cardíaco mientras desempeñaba sus funciones burócratas durante el gobierno liberal (civilista) de José Pardo Barreda y los restos de la ensayista liberal son rechazados por sucesivos gobiernos hasta que el presidente más liberal, Augusto B. Leguía, los recibe, poniendo orden liberal al caos universal. 80 Consúltese las dos partes de Matto, “Estudios históricos” en Leyendas y recortes, 91-111; y Ward, “The Royal Commentaries as a Kaleidoscopic National Archetype”.

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