Centro de estudios, la mujer en la historia de américa latina

La educación de las mujeres en una ciudad minera: Zacatecas siglos XVIII y XIX 257 momento fue parte del Colegio Apostólico Franciscano y dependía o formaba parte del Hospicio de Niños. El promedio de niñas que se educaron en dicha institución fue alrededor de 100, en ocasiones un poco más y en otras la matricula decreció por diferentes circunstancias, hasta 1927 aún existía y la preparación que las niñas adquirían les permitió desempeñarse como telegrafistas, secretarias, costureras, floristas; Hugo Ibarra considera que este es un ejemplo de cómo la educación de las mujeres avanzó durante el Porfiriato por lo menos en las ciudades capitales.31 Una fuente más que se exploró en la búsqueda sobre la educación femenina en Zacatecas, fue el Archivo Parroquial,32 se localizó información de una Escuela Parroquial, fundada en 1876 en la que se impartía instrucción elemental a niñas y niños con una asistencia de entre 330 y 400 alumnos. Se revisaron las listas de asistencia que aún se conservan para valorar el número de niños y niñas que asistían encontrando solamente seis nombres de niñas, por lo cual se puede decir que era una escuela casi masculina. Un dato relevante localizado es el de dos institutrices que daban clase en esa escuela,33 lo cual significa que el trabajo de las profesoras iba siendo reconocido tanto en las escuelas católicas como en las seculares, así desde ese espacio, las mujeres se introdujeron en la esfera pública, en consonancia con lo que sucedía en el país, donde el magisterio se venía feminizando.34 Los avances en la educación de las zacatecanas fueron lentos, sin embargo, en la última década del siglo XIX iba en ascenso. De acuerdo a un informe de la Junta de Instrucción Pública en 1889 en el municipio de Zacatecas había 18 escuelas municipales: 9 para niños, 3 para adultos y 6 para niñas, cuatro estaban en la ciudad capital y dos en lugares aledaños, dichas escuelas atendían a 1,893 alumnas/os de un total de 60,000 habitantes, como se observa apenas se atendía al 3.1% de la población de las cuales no sabemos el porcentaje de niñas que requerían atención,35 y de esas escuelas solo 6 eran para ellas, por supuesto, no eran suficientes; además, algunos padres de familia de sectores sociales acomodados consideraron que las escuelas existentes en Zacatecas no eran aptas para dar una educación cristiana y completa a sus hijas, por eso, juntamente con las autoridades eclesiásticas, consideraron y planearon la fundación de una escuela particular donde se impartiera educación cristiana y de calidad para niñas y señoritas; en ese contexto, se instaurará en la ciudad, el Colegio Teresiano. Es importante destacar que otra institución donde algunas mujeres pudieron formarse e integrarse al mundo laboral fue la Escuela Normal para señoritas, -por ahora no es posible incluirla- ya que se trata de educación a otro nivel, no elemental o básica como aquí venimos tratando.36 31 Ídem., p. 168. 32 Archivo Parroquial de Zacatecas, en adelante APZ caja 185, exp. 109, 1888-1892. 33 Ibidem. 34 Más información sobre los costos y beneficios de la feminización del magisterio en: Lourdes Alvarado, Educación y superación femenina en el siglo XIX, México, 2005. 35 AHEZ, Ayuntamiento, serie: instrucción pública, 1855. 36 Varias investigadoras han tratado el tema: Martina Alvarado, La formación de profesoras en Zacatecas: de las escuelas de párvulos a la institucionalización de la educación preescolar 1878-1953. Zacatecas, 2018; Gutiérrez Hernández, Norma, Mujeres que abrieron camino. La educación femenina en la ciudad de Zacatecas durante el porfiriato, México, 2013.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx