Juana Azurduy Llanos y las mujeres del ejército revolucionario 219 de Buenos Aires que se la nombre con grado militar. El Director Supremo emite el 13 de agosto de 1816, el Decreto de “Teniente Coronel de la Milicias Partidarias de los Decididos del Peru”, el texto explica que Juana Azurduy pertenece a las fuerzas del mando de Don Manuel Asencio Padilla en Comandancia de La Plata y se le reconocen méritos y servicios como Patriota: “arrancando de su poder, la bandera que remite57, como trofeo debido al varonil esfuerzo y bizarría de la Amazona Doña Juana Azurduy”58. Este decreto, firmado por el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Juan Martín de Pueyrredón, llegó a Salta el 23 de octubre con posterioridad a la muerte de su esposo, y en esa fecha el General Belgrano lo entregó personalmente a Juana. El varonil esfuerzo que remarcamos demuestra la idea sostenida en la época que las mujeres que combaten están construidas desde lo masculino, como mujeres no naturales y que el heroísmo le cabe sólo a los varones, como lo expresa Nira Yuval Davies59. Juana después de la muerte de Padilla pasó a dirigir los combates en Tomina y Tarija, por poco tiempo y luego se dirigió al Norte Argentino a ponerse bajo las órdenes del gobernador y militar, Martín Miguel de Güemes en Salta donde fue recibida con los honores de Conductora. Luego del fallecimiento de Güemes en 1821 Juana permanece en esa ciudad hasta 1824 en que conocen la noticia de la derrota del Virrey La Serna, prisionero con todos sus generales y oficiales, en la batalla de Ayacucho y en 1825 el definitivo triunfo de los patriotas en la Batalla de Tumusla. Resuelve regresar a su tierra natal en 1825 solicitando recursos a las Juntas Provinciales de Salta Formosa y la solicitud es aceptada: “Habilítese a la viuda del Teniente Coronel Manuel Asencio Padilla con cuatro mulas pertenecientes al estado, entregándose por el Ministerio de Hacienda la cantidad de 50 pesos para los gastos de su marcha”60. Nótese que hablan de la viuda de, ignorando su grado militar por ser mujer. Al llegar a Chuquisaca acudió al Prefecto General Andrés Santa Cruz para que le devuelvan su hacienda de Cullcu, confiscada oportunamente por los españoles y recibió 100 pesos del Tesoro. Cuando en noviembre de 1825 llegó el Libertador Bolívar a Chuquisaca fue a visitarla con el Mariscal Sucre y todo el Estado Mayor a darle las gracias por los sacrificios ofrecidos a la Patria y a destacar su actuación. Luego le otorgaron una pensión vitalicia, que pudo sólo cobrar por dos años. 57 No hay constancia del destino final la bandera recibida por Belgrano, enviada por él al Cabildo de Buenos Aires y luego a Salta, debido a los grandes esfuerzos de Güemes para defender la frontera norte. 58 Antonio Beruti. Al Señor General de Ejército del Alto Perú don Manuel Belgrano. 1816. Partes de Batalla. 59 Nira Yuval Davies. Género y Nación. Londres. Sage 1997. Págs. 93-115 60 Solicitud atendida. Bustamante, Maldonado Secretario. Salta, 2 de mayo de 1825.
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