Beatriz Carla Rodríguez 126 invasores de tierras en la Amazonía, compañías petroleras, traficantes de maderas, de droga, minería ilegal que desplaza a las etnias. Este invisibilización se refleja en la falta de acceso a la propiedad de la tierra, niveles de analfabetismo, abandono escolar, poco acceso al mercado y otros (Ministerio). Ser indígena en el Perú es referente al abuso y situaciones de discriminación, condicionado a un contexto histórico de exclusión socioeconómica y un asistencialismo precario por parte del Estado y la sociedad en general. En tal sentido, desde la perspectiva andina Lourdes Huanca Atencio plantea el empoderamiento de la mujer. Con la explicación del slogan de FECONARINA: “Nuestro Cuerpo, nuestro territorio” (Bernedo Morales) plantea la necesidad de convertir el cuerpo en un territorio de defensa de los derechos sexuales, reproductivos y de deconstrucción de las relaciones de poder y los roles de género. A su vez explica, el cuerpo es la resistencia frente a la desterritorialización y violencia sistemática, así como la Pachamama debe ser defendida por ser la naturaleza en donde conviven los cuerpos y las culturas. Esta viene a ser la verdadera raíz de la economía, la Pachamama y las actividades de las mujeres en donde no solo se garantiza la soberanía alimentaria, el territorio y la justicia ecológica, sino que también la sobrevivencia de las especies como redes de vida que a su vez es el derecho a la existencia de los seres humanos. Como conclusión La mujer indígena en Latinoamérica sigue luchando contra las estructuras coloniales de larga duración, que están sistematizadas en las mentalidades y se reproducen en las estructuras económicas, sociales y políticas. Las mujeres indígenas, triplemente marginadas, han sido un constate de luchas, su intervención no solo ha sido invisibilizada a través de la historia, sino que también estigmatizada, marginada y violentada como medio neutralizador en las protestas para defender sus territorios y el medio natural. El acceso que tenemos en la actualidad a las nuevas tecnologías, internet y espacios alternativos nos permiten ser testigos, de las múltiples formas en que las indígenas y campesinas se enfrentan a la violencia, el racismo y la discriminación por su participación y demandas como miembros de las comunidades étnicas. Las luchadoras indígenas han manifestado los problemas críticos que enfrentan. La invisibilidad y violencia sexual hacia las mujeres, el despojo de sus territorios, la crisis ambiental y económica, la pérdida de su autonomía y culturas. El despojo es uno de los componentes medulares en el siglo XXI, y el extractivismo es una forma de la globalización31. Sus vidas marcadas por la movilidad son su empoderamiento, para construir redes y conexiones nodales, organizar movilizaciones, asociaciones para defender su territorio y su soberanía. 31 Eduardo Gudynas. “Entrevista, Cualquier discusión sobre modelos de desarrollo debe debatir simultá neamente las alternativas al extractivismo”. 2012.
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