Cartas a mi hijo : psicología de la mujer

L. Larrlva de Llona rror sus feroces instintos. Inconsciente es el cordero y nos seduce su mansedumbre; ni es culpable la víbora por haber nacido víbora, ni tiene mérito lapa- 1oma por ser paloma; pero todos miramos con horror a la primera, aun cuando abriguemos la seguridad de que no puede hacernos dafío, y sentimos impulsos de acariciar a la segunda. ¿Y quién no preferiría ser cordero o paloma, más bien que víbora o tigre? Enferma, es también, más que criminal según esas teorías, la mujer impura y descarriada; y por ende, más digna de pi-edad que de reproche. Yá antes de que la defendiera con toda su fuerza y su poder la orgullosa ciencia, había empleado con el mismo fin el Arte divino todas sus deslumbradoras galas. Manóri Lescau,t, Marión Délorme, Margarita Gautier, tres extraviadas, dieron a tres grandes talentos, la gloria de poetizar lo impoeti.zable. El genio tiene sus aberraciones, y logra a veces con su magia imponer– las a sus contemporáneos. Pero lo erróneo, lo absur– do, lo inmoral, si logra imponerse por algún tiempo, no puede prevalAcer. El tiempo ha ajado los ropajes brillantes con que el ~.bate Prévost, Víctor Rugo r , Dumas vist.ieron a sus heroínas, y a través de ellos, se ven yá las deformidades que ocultaban. Y pese a quier pesare, una mujer impura será siempre ob· jeto de asco o de desprecio para tod.a persona de rec– tos y <ielicados ~entimientos, aunque a ese asco y a ese desprecio vaya muchas veces unido un senti– miento de profunda y sincera lástima. Repugnancia infinita inspiran los leprosos; pero támbién se siente por ellos una sincera y profunda lástima! La Castidad es la virtud por excelencia, de la mujer. Todos los otros vicios pueden perdonársele, y se le perdonan, en efecto,' en gracia de ese don . . Los hombres, - cosa digna de observación, - aunque no es ciertamente la continencia, la virtud por que más se distinguen, es la que más estiman en el sexo contrario. Todos ellos sin excepdón, preferirían con– fesar que su padre es jugaddr, ebrio consGetudinario, y hasta asesino o bígamo, antes qµe convenir en que su madre pertenece al gremio de aquellas desgracia- -234 ~

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx