Cartas a mi hijo : psicología de la mujer

Psicología de la mujer un viejo como un joven o un adolescente y,-lo que es más repugnante y doloroso aún, - una criatura. Ved esa preciosa niña: no tiene más de seis años. No sabe distinguir todavía el bien del mal, y al con– templar su adorable figura os parece que su tierno corazoncito, no puede palpitar sino a impulsos de nobles sentimientos. Sin embargo, elogiad entusias– tamente en su presencia a otra criatura, aunque esta le esté unida por fraternales lazos, y si no le prodigáis al mismo tiempo a ella iguales o mayores elogios, notaréis en su lindo rostro, a poco que la observéis, las señales inequívocas de la envidia. Las meJillas toman instantáneamente el color de la púrpura, y luego 1 se retira de ellas el carmín, quedándose lívidas; algunos ligeros pliegues ensombrecen la tersura de su frente virginal; los labios tiemblan y se contraen en un mohin•significativo y los ojos os miran azora– dos y tristes, mientras una lágrima se balancea al borde de las pestañas .... Desde ese momento, desde esa edad, hay que curar la enfermedad que se inicia. Es un veneno sutilísimo y devorador que una vez infiltrado en el organismo, cumplirá su maldita misión con tanta mayor facilidad, cuanto más debil y delicado sea ese organismo. ¡Enfermedades del alma a las q~e las madres deberían prestar más atención y cuidado que a las del cuerpo, y que por lo general las preocupan muy poco!. Vese así con frecuencia, qué el mal sentimiento en que me ocupo, nace y germina, -¡oh dolor!- hasta entre hermanas; sobre todo si, por uno de esos inex- . plicables caprichos de la naturaleza, lb.s hijas de unos mismos padres, han nacido con cualidades enteramente ,antagónicas entre sí; como por ejemplo, que la una sea talentosa y la otra torpe, ésta gracio– sa y aquella dP✓smañada; y, especialmente, bella la una y fea la otra, porque el don de la hermosura es aquel que menos se perdonan las mujeres entre sí. La casa en que existe esta emulación o rivalidad entre hermanas, se vuelve un infierno; y no vét.cilo en afirmar que la madi·e de tales hijas es la madre - ·177- 2'J /

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