Cartas a mi hijo : psicología de la mujer
Psicología de la mujer · clásica cocina criolla; hacer con manos de angel o si– quier de monja., las exquisitas confituras que forma– ban las delicias gastronómicas de los padres o espo– sos, cuyos paladares eran sin disputa más delicados· que los de sus d~scendientes actuales, era, en ver– dad, una educacíón insuficiente para la noble e inte-· ligente mitad del género humano-, que tiene a su car– go la misión sagrada. y elevadísima de formar el co– razón y dirigir el entendimiento de los tiernos seres que más tarde serán ciudadanos y padres de fami– lia; pero entre aquella deficiente enseñanza y la fú– til y estéril educación de nuestros días, repito que doy la preferencia a la primera. Para las personas benévolas. por naturaleza u optimistas por sistema, será exagerada la pintura de "Un tipo del siglon que hace Numa P. Llona en los siguientes sonetos; pero estudiando con severo e im– parcial criterio tan delicado e importante asunto, se ve, por desgracia, que, si bien cargado de colores por la mano del artista para producir mayor efecto, el cuadro es, en el fondo, de qna abrumadora vei-·dad: I CONTRASTE "Jazmín la tez y rosas las mejillas; escultóricas líneas y facciones; frente inefable, trono de ilusiones, ojos do el rayo de otros mundos brilla ..... "Cuerpo, que al de la antigua Diana humilla en el andar y augustas proporciones; · de celestiales y terrestres dones asombroso conjunto y maravilla! "Tal la Belq,ad: la juzga excelsa Dea, absorta al verla y escuchar su acento, el alma que en sus sueños se recrea ..... ,qMas si su pecho explora y pensamiento no halla en su mente atónita, UNA IDEA, ni halla en su corazón, UN SENTIMIENTO!n --147 - I
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