Cartas a mi hijo : psicología de la mujer

.. I i > .. l. larriva de llona nos ha dado la razón y el albedrío. Y así como sue– le castigar en los hijos las faltas de los. padres, así t8:mbién perd9na- a lo~ ~adres por los hijos. Luego, si el deber de todo cru;;tiano es compadecer a los de– lincuentes en general, es obligación mucho más ine– ludible compadecer las faltas de nuestros padres y tratar de rescatarlas ante la sociedad y ante Dios por u uestras virtudes. Y tan to más meritoria serán és– tas, .cuanto 1nayor sea el esfuerzo que tengamos que hacer para practicarlas, c.ombatiendo con los malos instintos que por desgracia hayamos heredado! ..•.. •

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