Boletín del Centro Científico del Cuzco
-24- la~t s/>}o cuando al dcsompoilar algún cargo n"iigioso ó faena l'{, bli<..:a, se rc11nen con holgura y liburt¡id, ¡>:na hacer r0iuiuiscerH:ias COUÍllS<lS de· !o que fueron Sl:tS UlJte¡•UHHdOr;; pUO todos LStáu ttCOr de::: en que ¡"'vfauha-llacta_ fué '.a pol;! .. ción piirnord:aJ, du dond¡~ frnlieron únicar'uente poi 1-0ayor comod1dnd, i1r11rrll'npicDdo cu sn:::– pi ros, gesticula.ciernes y otros adcruat1t'f', cuando al ~alil' nctual– mente de donde viven y pasa1 por el camiuo .!e .llandttict-í, lernn– tan !1t vista al Cielo prilllt<l'O y dcsp11(:" á su antigno pueblo, eo1Lo en ta.bbndo un diálogo secreto cóu lo.; nrn n"s J.., Jos l nüa« rns l::le– úorcs y antepasaJoi>. Que P<iewric-tam¡m fné un pu.-Llo irnportu111e y céleb•·e, lo fit(•stigirnn no sólo las ruinas del J.lan!ili-ilada, sinó ti11nbiéo otras que .::s~iin situadas nl N. en una pequ<:ñ.l <llkbiada situada entro Rwmitt·i<Jti y 'l'antar, de la ouai está fi•:parndv. por un riad1uolo lJ0· queño. En ese lu;sar se destac¡¡. un gran p:·nmontorío tlo piedrt1. calcárea, que desde su base á la cúspi<k, mi<lo por ln menos cin· cuenta metros, p9r quinientos de circnito. Alií. t-striu acinadas Lis obras á cincel, entalladas en la mi'>ma <lesordenada de otros fuertes, Cíl CllUUtO 00 hay despE'rdÍCÍO de eHpHCIO aJguno, (jl10 no esté lleno de escalinatas, asientos, ptlsil!0s &. &, pulimenéndos y labrados del mismo modo qne los lailPriutos cxit-.tolltcs en la IJUJD· pa do los snchunas del Sacsay IIuamá:i. Ese pcliasco tan descomunr.l, que parece Rnlido del centro de Ja tierra, tiene el nombre de Pwna orc·o, (cerro del gnto rl\outos ó ªºl león de América) del que aprovecb1noo los primitiv0s habitan– tes de 111anlca-Uacta, una gran fo1:talcza drfonsiva, cnmo las hiiy al frente de todos los pueblos incaicos. . . _ Al ascender por la par te E. tomando un camirfo casi ~rnpercep tiblc, como así fneroó los de todos los fuertes, pa1·a impNl ir, un a– taque repentino, se encuentra en primer lugn.r nua gro.n piüdrn co– locada de propósito, como el primer peldn.ífo de entrnda; y sobrf' ella hay tallados á re!íeve alto dos pi~mas casi de poi te natnrnl· están mirando al N. como dos centinelas de av•H1Z11da; las cuatro patas se extienden naturalmente. como asi mismo la cola; dt'sco – llando la forma del estremo de las pabi.Q, como si E>Str.udo Yivos los pwnas, he1 izaran las uñas para embe1ltir: esta parto del entallado es asombroso. Con verdadera propiedad se podría d~cir existían, por que la ma·10 dnüuda y envenc.nada de fllgún bribón, prctf'u– ~iendo sacar el relieve y robarse, al nó consognir sn objeto diah6· hco. c0rtó las cabezas y se las llevó, dt>jan<io lfl üern:.os1:ra de IM anímale~, sin la parte principal qne con~titnye la .cabeza; ~ero apesar do rsta iniquidad, el 1·elieve acusa la ohrú m~'cstra ele nn •
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