Boletín de la Biblioteca Nacional N° 93 94
Con respecto a la historia del Perú, es notablemente significativa la 0bra realizada por los cronistas de los siglos XVI y XVII. que experimenta- ron la primera centuria de la dominación hispánica en este país. Raúl Po- rras Barrenechea, profundo conocedor de la materia, opina que los relatos cronísticos constituyen la primera manifestación mestiza de la cultura perua- na, que con ellos nace la síntesis espiritual de los pueblos ibérico y autóc- tono'. A través de la mentalidad europea de tales narradores, el Incario ad- quiere unos rasgos de tipo occidental, y simultáneamente los cronistas se tornan en gran medida indianos, tomando cariño por las cosas que descu- bren en el mundo americano. J,os textos que comentamos representan, pues, el más antiguo género de composiciones históricas -aunque se trata de una historiografía rudimentar;a--- para el estudio de la vida peruana. Una larga serie de estudiosos se han dedicado a analizar la obra de los cronistas. Podemos empezar señalando la importante contribución del norteamericano PrescoÜ. cuya Historia de [,a conquista del Perú (1847) re- vela un buen manejo de las fuentes de dicho período, tanto manuscritas como impresa_s. En la segunda mitad del siglo. pasado destaca el aporte del erudito l\farcos Jiménez de la Espada, quien sacó a luz textos inéditos de Cic7,á de I...eón, Betanzos, Santillán, Santa Cruz Pachacuti. Cobo, junto con una recopilación de Cartas de Indias y las valiosas Relaciones geof!Táficas de Indias. Por esa misma época, son dignos de mención los trabajos de sir Cle- nú•nts R. Markham y del poco recordado Manuel González de la Rosa. la- borioso investigador limeño, que gracias a sus pesquisas en archivos del Vie- jo Mundo consiguió descubrir los códices de Anello Oliva, Titu Cusi Yupan- qui y Molina: el Cuzqueño, de la Fundación de Lima del padre Cobo e in- clusive del Señonío de los incas de Cieza de León, que no llegó a publicar por escasez de medios económicos. Ya en tiempos más cercanos a nosotros. cabe resaltar las aportaciones de Carlos A. Romero y fray Domingo Angulo. ocupados básicamente en escudriñar la biografía de los cronistas. Y. dejan- do por ahora de lado a Porras Barrenechea (de quien trataremos más abajo), pueden citarse finalmente los trabajos críticos recientes de Juan Pérez de Tudcla Bueso y Francisco Esteve Barba, en la Biblioteca de Autores Espa- ñoles. así como la tarea investigadora del sueco Ake Wedin. Varios ensayos se han realizado a fin de establecer una clasificación atinada del elenco de cronistas del Perú. Por ejemplo, Markham sugiere un doble criterio ordenador; fijándose en la profesión, habla de cronistas sol- dados, geógrafos', legistas y religiosos. y tomando como objeto de referen- 1. Cf. su Los cronistas del Perú (1528-1650), Lima: Sanmarti, 1%2. p. 48 ss.
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