Boletín de la Biblioteca Nacional N° 9

37 nacional, que no sea la propiedad de unOs cuantos sinó la cualidad de todo el pueblo peruano. Esta vinculación que persiste aún cuando el contacto directo y constan~ te ya ha desaparecido. tiene su razón de ser en el Alma Mater que la Bi~ blioteca Nacional posee: Retiene a todo aquél que ha estado en ella. Noso~ tros que somos los últimos egresados de la Escuela de Bibliotecarios seremos siempre los primeros en colaborar con ella en la medida de nuestras posibili~ dades y no dejaremos jamás de expresar nuestra admiración por la labor que está llevando a cabo en beneficio de la cultura y del prestigio del pueblo pe~ ruano. Pioneros en 1943, los bibliotecarios de la Biblioteca Nacional ya son co~ lonos en el año 1946. Ha de llegar el día en que el Perú entero la reconozca como lo que ella constituye en realidad: una pieza necesaria y fundamental de cualquier mecanismo social que aspire al calificativo de civilizado. "FLORA TRISTAN EN LA BIBLIOTECA NACIONAL" (Escena radiofeatral irradiada el 5 de Mayo). LOCUTOR: El año de 1834. Flora Tristán. la ilustre precursora del so~ cialismo y de los derechos de la mujer moderna llegó a Lima. Estaba un pOCO decepcionada después de una visita a Arequipa, donde la incomprensión de sus acaudalados parientes. había destruido una vez mas sUs mejores ilusiones. De~ cidida a regresar a Francia, quiso, sin embargo. pasar unos días en Lima, ciu~ dad toda llena de una sugestiva leyenda. Le correspondió alojarse en casa de la ex~actriz francesa, Madame Denuelle. que se convirtió en excelente com... pañera para Flora. La informó sobre las costumbres limeñas y recorrieron juntas los lugares de la capital. Una tarde. Flora. siempre interesada por los aspectos del arte y de la cultura. quiso visitar la Biblioteca Nacional. La acompañó su inseparable amiga y avanzando por el centro de Lima, pronto se vieron frente a las severas líneas del antiguo Colegio de los Caciques donde funcionaba la Biblioteca. Ocupaba el puesto de Director, por ese entonces, uno de sus fundadores, Joaquín Paredes, quien viendo avanzar a través del pa~ tio a sus visitantes, salió a saludarlas, en el momento en que Madame Denuelle explicaba a Flora. algo acerca de la venerable casa ..• M. DENUELLE: Hay. Florita. corrio una tradición intelectual an estas paredes; el Colegio de los Caciques del Príncipe, ha seguido el Colegio de la Libertad. y hoy estos mismos muros albergan a la Biblioteca Nacional. FLORA: Son verdaderamente hermosos estos claustros antiguos. Hay en éllos una sensación de paz y de fortaleza, que convida a la lectura y a la meditación. No podrían haber encontrado un sitio mejor. M. DENUELLE: Pero. mira! Por allí se acerca don Jaoquín Paredes. Vino a esta casa el mismo día que se inauguró. hace mas de doce años. y ha sido fiel a ella. Entre los libros está su vida. no se podda pensar en un hom~ bre mejor. para distinguir y aconsejar a los lectores. J. PAREDES ¿Cómo le va Madame? Es una agradable sorpresa para mí tener a usted en la Biblioteca.

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