Boletín de la Biblioteca Nacional N° 9
36 en esta.orie:Qtación. necesitaba de guías, Después de la' escuela sólo la biblio,. teca puede desempeñar esta función. y en muchos casos le lleva ventaja. la ventaja de inducir al sujeto a su propia superación pero orientando este deseo. El propósito de este comentario no ha sido el echar una mirada nostálgi~ ca sobre el pasado: ni sobre el problema mundial ni sobre el caso particular del Perú que señala la dolorosa desaparición de nuestra Biblioteca Nacional que hasta el 10 de Mayo de 1943 fuera acervo de la historia y la vida de los pueblos de América: pero era necesario hacer notar que. tras los efectos cau- sados en el mundo por la pasada conflagración y tras la desaparición de nues- tra Biblioteca. es a América y a la juventud peruana a quienes toca orientar los destinos de la actual civilización y del pueblo peruano. respectivamente. La Escuela de Bibliotecarios trata de suplir los vacíos dejados. con el en~ tusiasmo y dinamismo puestos por su 'Director y Maestros. y con el constan~ te anhelo de aprender y de servir de sus alumnos. Ahora que la libertad abre brechas prometedoras en el porvenir debemos continuar luchando. reconociendo nuestras limitaciones. anhelando superarnos. ¡Esa será nuestra fortaleza! Palabras del !leñar Alfonso de Silva pronun. ciadas a nombre del cursillo de entrenamiento para el persor¡al en funciones de fa Cámara de Diputados. irradiadas el 12 de Mayo. La tercera promoción egresada de la Escuela de Bibliotecarios del Perú se adhiere a este acto conmemorativo. Y se adhiere porque estima necesario acudir a esta cita que podría calificarse "de honor". A los tres años de haber sido destruída por el fuego. la Biblioteca Na~ cional se yergue majestuosa. surgida de sus cenizas al igual que el ave mito~ lógica y animada de arrolladora vitalidad. Al levantarse el balance de 10 que ha hecho de constructivo y nacionalista desde su renacimiento. el personal de la Biblioteca Pública de la Cámara de Diputados no podia faltar. pues ti~ne contraída una deuda de gratitud con ella. Por espíritu de cooperación. la Biblioteca Nacional. por intermedio de su Escuela de Bibliotecarios procedi a la formación de un grupo de iniciados (ya que no de técnicos) en la ciencia bibliotecaria. contribuyendo así a la creación de un núcleo más. desde el cual tonificar la incipiente culturización de nues~ tro país. "La misión del maestro es hacer que el discípulo se encuentre en sí a sí mismo" dijo Federico Nietzsche. Esto ~s 10 que hizo la Escuela con nosotros. Nos reveló el contenido y significado de la biblioteca; no de la suya o solo el de la nuestra. .. sino de cualquiera. Nos reveló el sentido social que tiene la institución bibliotecaria. Nos predicó el credo democrático que debe poseer un bibliotecario para proporcionar a todo el que acuda a su biblioteca la cul- tura y el saber de los que su espíritu está sediento. Nos enseñó la trascen~ dental importancia que tiene la técnica y nos probó que sin su auxilio es esté- ril cualquier intento de organizar una biblioteca. Sí, la Biblioteca Nacional desempeñó su papel de "maestro". Puedo afir-' mar. sin faltar a la verdad, que en cada uno de nosotros ha dejado una inquie~ tud de saber. una ansia de seguir vinculado a ella para -así- poder cumplir con nuestra misión común: Trabajar y ayudar a la creación de una cultura
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