Boletín de la Biblioteca Nacional N° 81 84
En primer lugar es necesario distinguir las funciones que hoy cumple la Biblioteca Nacional, pues ésta es al mismo tiempo repositorio fundamental del tesoro bibliográfico de la Nación, su verdadero fin, y secundariamente es una biblioteca pública y una biblioteca escolar. Es una Biblioteca Pública pues en sus salas de consulta y lectura sirve como tal, y es escolar en el sentido que los estudiantes de 4" y 5" de secundaria acuden a ella para completar con lec· turas y consultas su desmañada formación actual. ¿Debe esto seguir así? ¿Debe· mos alejar a los escolares, como si se tratara de una plaga mortal para nuestros libros? ¿Debe seguir la Biblioteca cumpliendo su función de biblioteca pública, ante la inexistencia en la gran Lima de una red suficiente de bibliotecas públi· cas municipales? ¿Debe ser la Biblioteca la cabeza de un sistema bibliotecario nacional? Creemos, que para responder estas preguntas hay que partir de la rea· lidad, pues como en tantas cosas es esta la mejor consejera. El 95% de los lec· tores de la Biblioteca Nacional son jóvenes entre los 17 y 30 años, lectores ma· duros casi no existen, excepto en la Oficina de Investigaciones Bibliográficas. Hoy es fundamentalmente una Biblioteca para jóvenes y principalmente para jóvenes sin recursos económicos, que no pueden comprar libros. ¿Pode· mos, dada esta premisa. . . echar abruptamente de sus salas a los escolares de 4"' y 5 9 de media, sin darles un substituto en cambio? Tremenda disyuntiva y responsabilidad, que no admite soluciones fáciles, en un país subdesarrollado, porque convertir a la Biblioteca Nacional en una institución de elegidos, sería caer en el elitismo y exponerse a la crítica de la ciudadanía por una medida tan radical. Lo que hay que hacer es actualizar primero el levantamiento de datos de las Bibliotecas Públicas, Municipales y Parroquiales de Lima, realizatl'a por la ONBP a fin de implementar un subsistema de Bibliotecas Públicas y tonificar asimismo, las raquíticas bibliotecas de colegios y unidades escolares para des- congestionar de estudiantes a la Biblioteca Nacional. Esto requiere una inmediata coordinación con la Municipalidad de Lima y las municipalidades distritales para reforzar y ampliar las Bibliotecas Muni· cipales hoy existentes (San Isidro, Jesús María, Lince, Miraflores y Callao) y construir Bibliotecas adecuadas en otros distritos. Igualmente debemps explorar la posibilidad que el Banco Central de Reserva ceda el terreno contiguo a la Biblioteca Nacional en el jirón Miró Que- sada y buscando la financiación adecuada del mismo banco o de otra entidad financiera podamos construir allí una nueva biblioteca para escolares. Aspe<:to fundamental es el revisar totalmente la política de la Heme· roteca, pues ahora como bien lo sabemos, el 75% de las novedades científicas viene en revistas, y no precisamente en libros, nuestra Hemeroteca es parcial· mente obsoleta e incompleta, es indispensable reconstruir y renovar todo un sistema de compra o canje con todo el mundo, para traer a la Hemeroteca las revistas de actualidad, que contienen los cambios científicos, metQdológicos y tec-- nológicos del momento. Y para hacer canje, no sólo hay que pedir sino hay que dar, es decir que el canje sólo es posible si la Biblioteca Nacional puede editar, publicar y difundir por el mundo en forma seria y permanente sus pro· pias publicaciones como el Boletín Bibliográfico, la Bibliografía Nacional, la revista Fénix y el Anuario Bibliográfico, de modo que edición y canje están intimamente entrelazados.
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