Boletín de la Biblioteca Nacional N° 6

110 No dudo que los señores diputados, interesados en el bien de sus provincias, prestarán su decidido apoyo a la proposición que el honorable señor Porturas y yo hemos tenido el honor de presentar ¿ojalá! que el Congreso del 74 antes de que clausure sus sesiones, haya sansionado esta ley; pues con ella cada representante habrá hecho a su pueblo el mayor bien, proporcionándole una biblioteca donde se instruya; mis esperanzas son mayores Excmo. Se- ñor, desde que por esta ley, n.o se trata de desvirtuar una gloria nacional, prodigando ascen- sos, no se trata de favorecer a una persona o a una familia dándole montepio, ni se tra- ta de comprar armas de destrucción; sino de ascender a la inteligencia del pueblo, para dar más brillo a los hechos heroicos de nuestra patria. de beneficiar a todo el ;pais con el mejor legado que puede dar un Congreso. cual es la ilustración, y de comprar es cierto ar- mas; pero no armas homicidas, ni fratricidas, sino armas que dan vida y que estrecharán más los vinculos entre todos nosotros. La cantidad consignada es módica pero estoy seguro que ella bastará por ahora: todas las bibliotecas, estarán bien provistas; cada una de ellas tendrá por lo menos novecientos volúmenes. en los cuales se encerrará toda la ciencia humana. puesta al alcance de todas las inteligencias. Es muy probable que algunos señores diputados. sin desconocer la importancia y la ne- cesidad de las bibliotecas. alarmados por el enorme déficit del presupuesto, no presten todo su apoyo a la proposición que se acaba de leer; pero esa alarma cesa~á desde que se vea. que el déficit en nada se aumenta, pues son los concejos departamentales. quienes deben pa- gar esa suma. y ellos a su vez, pueden obte?er esa suma mediante un pequeño arbitrio pa- ra reembolsar al Gobierno los cuatro. seis u ocho mil soles, que en diez años tienen que pa- gar; además no es necesario, hacer todo el gasto inmediatamente puede procederse por par- tes. según lo vayan permitiendo las circunstancias del tesoro. En el supuesto, de que fuese el Gobierno, quien tuviese que hacer el gasto. es una cantidad insignificante. si se considera que con ella se ve.n a obtener los frutos del millón de soles gastados en la instrucción primaria. hasta hoy con escasisimo provecho; ante esta sencilla reflexión, creo no hay argumento posible. Al consignar nosotros. el modo como ha de hacerse la compra de los libros, hemos querido buscar la economia en la oferta libre. y evitar los gastos de comisiones y otros que sin necesidad se pudiesen originar. Admitida a debate, se j!lasó a la Comisión de Instrucción. (Del "Diario de Debates" de la Cámara de Dipute.dos. 1874, págs. 258 a 260). En el presente mes aparecerá el Anuario Bibliográh·co Peruano 1943 ~----------------------------'--0

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