Boletín de la Biblioteca Nacional N° 6

Periódicos existentes en la Biblioteca Nacional PRIMERA LlSTA DE PUBLICACIONES QUE HAN DEJADO DE APARECER Iniciamos la publicación de listas o relaciones simples -que no pretenden ser catálogos minuciosos- de las colecciones de periódicos y revistas que ac~ tualmente posee la Biblioteca Nacional. Hemos dado, el]. esta primera oca~ sión, preferencia únicamente a aquellas ya desaparecidas. No constituyen tampoco la totalidad de los fondos en efectiva posibilidad de consulta, por ra~ zones de espacio y también por el ritmo de crecimiento cotidiano en que ac~ tualmente trabajamos. Hay aquí dos tipos de colecciones: uno está formado por restos pertene~ cientes a la época anterior al incendio; y otro tiene como orígen de ingreso una fecha más reciente, sea por la utilización de duplicados o paquetes en desor~ den que yacían en el depósito, sea por generosos donativos, sea por compras hechas el1 forma directa, o mediante diversos procedimientos destinados a eli~ minar los precios excesivos. . Ni siquiera el sector que podría ser calificado como antiguo, está comple~ too No hemos concluído aún la labor de identificación, restauración y lim~ pieza. Dejamos de lado, por ahora, además, una buena cantidad de títulos pertenecientes a colecciones que los talleres de encuadernación de la Peniten~ ciaría, a donde fué remitida, todavía no ha devuelto. Interesa dejar constancia de que, en casi todos los casos. tratándose de este sector, ha sido necesaria una labor muy paciente y tenaz. En julio de 1943 yacían los restos de lo que fué la Biblioteca Nacional en una especie de tumba formada por escombros, ceniza y lodo. El testimonio unánime de quie~ nes entonces visitaron el local, fué de que de allí .muy poco o nada había por aprovechar. Se habló. en páginas imperecederas, de la pasión y muerte de la Biblioteca Nacional. La fotografía que acompaña a estas páginas ratifica di~ cho punto de vista. Han trabajado duramente en todo este tiempo -al lado de voluntarios y colaboradores que merecen especial gratitud- los emplea~ dos de la Biblioteca: Andrés Viccina, Jorge Moreno, Germán Univazo, Ale~ jandro Lostaunau en la fase inicial y Percy Gibson, Ana María Stimman y Mary Weston en el fichado. Ellos empiezan así a devolver al país no la totalidad de lo perdido, que sería sobrehumano pretenderlo siquiera, sino un importante porcentaje de él, en cantidad y en calidad. En algunos casos, allí donde ha sido posible, se han completado unos ejemplares con otros, como lo demuestran tres grabados que publicamos. Rogamos a quienes puedan contribuir al mejoramiento de la lista adjun~ ta, que hagan a la cultura y al país el servicio imperecedero de suministrar su ayuda, en la forma de canje, venta, o donación. En forma especial, hacemos extensivo este pedido a las bibliotecas, insti~ tuciones culturales y particulares amigos del Perú en el extranjero.

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