Boletín de la Biblioteca Nacional N° 57 58

11 conzorena o sepacaballo hervidas. Para el dolor de costado toman y se untan a la parte dolorida una tierra semejante al bolo arménico, que llaman taco de que hay vetas: el Compi que es una tierra semejante a la cera de Castilla cuando húmedo, y seco se parece al alvayalde; la agua de culen, que le llaman Guallhua la usan para todas estas enfermedades, la Chachacoma y Pupura hierbas purgantes. Para el resfrío y humor gálico la hierba Hanconipa her- vida en agua: las raíces de la hierba que llaman Guachanca (estas crecen en la cordillera) las muelen y toman en orines frescos, caldo o en agua. Abo- minan el vomitorio: de la sangría usan alguna vez para el tabardillo o costa- do, con lancetas de vidrio, o pedernal, porque no tienen otras: de las aguas termales usan para las bubas, sarna y humor gálico sin disposición ni método. Al principio de invierno son las enfermedades de costado y tabardillo por lo regular. Según el cómputo hecho por los libros parroquiales de bautismos y muer- tos de esta doctrina en el espacio de 10 años exceden los nacidos a los muer- tos en 154. 16. El año lo dividen en solo dos estaciones, en invierno que llaman Chinaopacha, y verano que llaman Nupaypacha o Pocoypacha. No se le conoce calendarios. ~ólo por un instinto regulan las horas del día, y de la noche; pero con bas- tante acierto para su descanso, comida y trabajo. Para los tiempos de sus sembríos se rigen por las fiestas de la Iglesia. 17. Usan tres comidas por la mañana, al medio día y por la noche: algunos usan sólo dos de mañana, y por la tarde. Sus manjares son el maíz tosta- do, o cocido, o molido, y en mazamorra; las habas del mismo modo, la ceba- da en harina tostada, o en mazamorra: las papas cocidas o en guiso con ají, las ocas, y // quinuas: poca, o ninguna grasa usan por su pobreza, y por esto casi ninguna carne, a excepción de los que crían llamas. Con un real se regala para el día cada individuo, y medio real en coca, sin la cual no pueden trabajar, y se mantienen en inacción poseídos de melancolía. Hay indios muy miserables especialmente en las cordilleras que se man- tienen parte del año con hierbas, y maíces silvestres que llaman Chiuinu y Capara, y con unos bubones que crían en las aguas que llaman muncutu, hasta que llega el tiempo de cosechar, que ve bajar a las quebradas y comer industria juntan algún alimento pero tan escaso q;ue es una miseria. 18. Sus bebidas comunes son la chicha de maíz solo, o mezclado con cebada, o de cebada sola, se remoja, se hace crecer, se muele, hierve, y se fermenta. También la hacen mascada que llaman mucu. Para esto muelen el maíz tos- tado, lo mascan hasta que se hace mazamorra en la boca con las babas y le van echando en una vasija, allí lo mezclan con harina al mismo maíz sin tostar, y con agua lo ponen al fuego lento, y antes de hervir lo apartan, y lo ponen en cántaros a fermentarse: Les hacen estas bebidas muy buen pro- vecho. 19. Les ha quedado memoria de la adoración del sol, y luna por los gentiles; pero ya parece están desimpresionados de este error. 20. En sus sembrados, chacras, acequias, y fábricas de casas, aún conservan al- gunas costumbres de sus mayores, que saben por tradición: causa porque no adelantaron en la agricultura. En este pueblo no tienen noticia de dónde vi- nieron a poblarlo.

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