Boletín de la Biblioteca Nacional N° 55-56

16 N'! 18, Calle de la Mineria Lima, Agosto 23 de 1893 Señor Don Ambrosio Montt Mi muy querido Ambrosio: Recibi tu carta de 7 del corriente, que quiero contestar a vuelta de correo, por más que esa prisa me vede ser tan extenso como me pide el gusto cuando a ti me dirijo, pues no quiero demorar un momento manifes– tarte el placer que experimenté al abrir aquella y encontrarme dentro de ella con tu imagen admirablemente reproducida por la máquina fotográfica. ¡Ben– dita sea, exclamé -yo, el enemigo declarado de toda moderna invención-, la fo– tografia, que así nos permite ver reproducidas, con una exactitud que apenas alcanzaran los Ticianos y Van-Dick, las semblanzas de personas queridas, y observar por su medio las variaciones que el tiempo imprime en ellas, de mane– ra que parece que nunca dejáramos de verlas! Una costosa miniatura, un emba– razoso cuadro al óleo, representando un joven de 25 o 30 años, o una niña de 15 o 20, era lo que un padre o una madre, octogenarios quizás, dejaban como recuer– do a sus hijos, que jamás los vieron tales allí representados; y merced al genio de Daguerre podemos legarles fácilmente nuestra efigie año por año, reproduci– da con todas las variaciones que estos imprimen en ella al pasar. Algo de bue– no hay por tanto en el progreso humano. Sometida tu imagen al tribunal de mis hijas, al que apelas, resolvieron NEMINE DISCREPANTE (1), que eras un viejo muy hermoso y muy simpático: no un viejo conservado, tipo que tiene algo de falso, sino un viejo lozano que, representando bien sus años, los lleva con vi– gor y gallordía; y que ahora tienen aun más deseos de conocerte personalmen– te que los muchos que ya tenían por lo que de tí me habian oído. Recibí también tu VISTA (7) sobre las apuestas en las ca– rreras de caballos, que vaya hacer reproducir en un diario especialista de aquí, y concuerdo con tus ideas respecto a loterías riñas de gallos y lides de toros, que, no obstante mis predilecciones españolas, detesto y a las que no voy jamás, estimándolas como un cruel y bárbaro y estúpido espectáculo. Puesto que te entretienen mis "chocheces", te envío algunas que, como la novela que tengo enviada para Luz (c. p. b.), publiqué recientemen– te en "La Tribuna" bajo el seudónimo de LICENCIADO PERPETUO ANTAFlON (1), que explica perfectamente mi situación: un hombre que vive perpetuamente (1) Subrayado en el original (7) Id. Vista fiscal. Corresponde al informe sobre la materia emitido por el en- tonces Fiscal de la Corte Suprema de Chile, señor Montt.

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