Boletín de la Biblioteca Nacional N° 53-54

21 del pais , merced al comercio e:xtrangero. z A los hacendados? Tampoco : porque todas las haci~ndas están arruinadas , y apenas darán para mantener á los trabajadores y para pagar los cargos que casi todas ti~neo en Lima. ¿A los propidarios de la ciudad t Tampoco : porque casi no se pagan los arrendamien– tos de las casas , por la suma pobreza á que nos tie– ne reducidos el comercio extrangero. ¿A los milita.. res? Tampoco: antes se busca dinero para pagarles, porque empleados solo en nuestra dt>fensa, no tienen tiempo para buscar por sí como mantenerse ; y no ~eria justo que, mientras exponen su vida en el c~m­ po de batalla , estuviesen hanJbrientos y desnudos. ¿A los literatos~ Esta es una carrera que solo da que comer á los que se hallan empleados , que re– ciben sus sueldos dd gobitrno, y estos no son tan grandes que le:> permitan escalfar n<tda ; pues á los mas apenas les alcanza para manten~rse. Sin embar– go entre todas las clac~s mencionad,ts casi no hay quien expoot~neamente no ha:' a cortr ibuido fn lo po– sible a los gastos pt1blicos. ¿A quién recurrirémos pues? Al com;:rcio, y mucho m:-is si consid~ramos que las 'imposiciones directas á él ' son indirt:ctas a tudas las clases ; porque !os comerci.tntcs no pierdtn, sino que á proporcion de los gastos que ti~nen que hacer, aumentan el precio de los <.:frctos , que siendo com– prados pcr todos, ~s casi lo mismo, que si á todos se les hubiera h1put:sto la contribuci.Jn. El artículo qmda todavía su11penso. Aguar– demos que se continué para seguir ha<.:!,:ndo nues– tras reflexíooes. No se crea que t'Starnos tan satis– f-:dros de nucstr.ts id;:as que lt'ls juzguemos incapa– ces de ser refutadJs : al contrark:> , des~arnos que ae · nos it11pttgnen , a .fin de que en este choque de

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