Boletín de la Biblioteca Nacional N° 53-54

20 porque lo remp1anzJrán nue!tras minas· Pero entre tanto ec;e el comercio extrangero que nos arruina sin remedio. No ille cansaré de repetirlo. No haya co:n:~rcio con lo) extrangeros y tendrémos como ter– triin.H la guerra. Entonces se- trabJj.uán Jas minas y se cultivann los c~un í'º'· Si U. quiere , Señor arti– culista, que estos permanezcan eriazos , corno en el dia , hace muy bien en oponerse á mis reflexiones , y en desear que continué el comercio e:xtrangero. Pero si tiene a~gun amor al Perú , debe propender ~ que solo se ·hJga el comercio interior. Ademas de las ventajas que acabamos de indicar, resultariaa otras u1ucbas que quedan apuntadas en et o. o 1. 0 Parece que eo el art. citado se da á entender ~ue en la distribucion de los cupos entre los ingleses, uo se guardó proporcioo con las fortunas. Bien pue– de ser así; pero lo cierto es que intervinieron dos ingleses eo esta operacion , y no dos inglt:si:S cuales· quiera, sino quienes por su mismo exercicio y por sus conexiones debi:t.n tener los conocimientos nece– sario'i SJbre e! asunto. 2 Los cupos están mal repar· tido'i entre los ingleses? E:::hen la culpa á stls mismos paysanos que intervinieron en Ja repJrticion ; ellos son los culpJ.bli:!s; pues ni d gobierno , ni !os comer– ci1ntes lim~ños poJün tener tanto conocimiento en la materia , com:J los mismos ingleses, y así estos d~bian haberse opuesto si la distribucion no les pa– l'eció justa. Parece que el articulista se qlleja tamhien de que no se han puesto cupo~ á todas las clases. Pero yo pregunto i A. qué clase quiere U. Señer-ar– ticulista que se pongan? z A los artesanos? No: por· ~e bastante trabajo les costará el mantenerse en el dia por la d«:~d.rocU CD qu.e están las oaras fabdles

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