Boletín de la Biblioteca Nacional N° 51-52
Bien puede "er qe. e,,to pase por raro entre peruano~ i chilenos de .1884: pero como V, i yo podemos honrarnos de pensar corno pensarán los peruanos i chilenos de 2884, nunca puede haber dil'icultad para que nos démos la mano al trnvés de los Comblain, los Peahody. los Krupp i de toda esa manada de sal– vajes. que solo sueñan muertos i eslerminio entre los hornhres que Yiven bajo distintos gobiernos. Tengan Ja bondad de darle mis sinceros i cordiales recuerdos á su señora. á la señora GorrittL a la señora de Carbonera, a la de Orbegoso á la de Eléspuru. a la de Plasencia. a la de Bambarén. á la señorita García Robledo i á todos aquellos amigos tan simpáticos como inteli jentes. tan bondadosos como ilustrado•. con quienes V. como yo pasamos agradables horas. de que jamás se olvida su 1·ordial i sincero amigo. B. Atamos Gon::;á/n. Valpo. 2 J de Junio 84. Mi querido amigo: Recibí Hi carla i se la transcribí al ministro de instrucción pública en su parte conducente. Aun no me ha contestado. Supongo que estará consu.ltando el costo de la encuadernación. i así reputo que su silencio sea de buen augurio. Celebro que V. reuna tantos libros americanos. Eso es lo rnas importante. Lo,: libros europeos es facil reunirlos a poco costo. Redactando previamente un catálogo de los libros más notable~ de [¡¡ humanidad, en la literatura. en la ciencia soeial, en las ciencias naturales, es posible formar pronto una biblioteca :'Clccla. Lo esencial e:; no recargarse de libros inútiles ó en que estén reproducidos los mismos conocimientos que se tratan de propagar. La biblioteca qe. tenémos en el Instituto de Santiago ("ó poco 11Hmero,oa; pero como se ha ido formando sistematicamcnlc c'C encuentran en ella todas los adelantos del saber humano junto con !oda:' las grande,s manifestaciones lle su ,,,spi ritu, en la literatura i en el arte. Cuanto deploro Ja intranquilidad en que. Vds. viven todavía. Esperaba que ya estuvieran Vds. mas en ordf'rL despucs de Jos anuncios qe. V. rnc hizo eu :.;u carta anterior. Es indispensable qe. V. i todos los que piensan trabajen con <Ínimo des– preocupado en esa importante labor. El Peru tiene demaci.ados jermencs de pros– peridad i grandesa para que no pueda reconstituirse pronto. Con un poco de trabajo podrá esplotar sus grandes riquesas. i con tltl corlo periodo de orden público i de administración desapaeionada, ya podrá llegar al buen gobierno futuro, apesar de la terrible, profesía que Dios le hizo <Í Santa Rosa. Antes de concluir. Una lijera indicación. ¿,Por qué no ,;e dirije V. al Emperador del Brasil pidiendole libros brasile.iros'( Dicen que a aquel sujeto le gusta ser más hombre de lf'tras que dP gobierno. i es seguro que aeojerá bien PI pedido. Pero basta de charla, por esta ves. Ya nos sobrará Ia oportunidad th, echar otros puntos i eomas al traYés de lo:; mares de los espacios. LP Pstrecha Ja mano Su afmo. B. Alamos Consále;;.
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