Boletín de la Biblioteca Nacional N° 51-52

La Paz, 20 de Junio 85. Mi querido amigo: Como aquí solo se habla de romas. quiero léerme la obra del padre Barba. de aquel famoso químico del siglo pasado, cuya gran autoridad invoca <'l famo– "º Parapp, cuando engatusó á los chilenos haciéndoles créer que iba á sacar oro de las piedras. Según dijéron entonces, existía una gran cantidad de ejemplare,; de aquP– lla obra. en la Biblioteca de Lima; i si esto fuera cierto, i aquellos volúmenes no hubwren corrido borrasca, le agradecería que me em iara un cjen1plar. Emilio Heynemann que tiene en esa fondo:; míos bastantes para pagar el precio de la obra i su enYÍo a Taena al cuidado del Intendente Soffía ,;e hariÍ cargo de pagarle. Inútil me parece empeñarme en darle noticias de la Paz. Como V. ,;abe ;Í estas alturas, sino le digo algo del cielo, de donde nos hallarnos tan ccrc<1. 'cría imposible que le dijésemos algo nuevo de la tierra. Esperando qe. al recibo de estas letra,; V. esté bueno i lraii41úlu. lo que es raro por ese mundo, tengo el gusto de ofrecerme como siempre cordial i s1rH't>ro ;1rnigo de V. i señora. B. Alamos Gonsálc:. La Paz, 20 Je Agosto 83. S. D. Ricardo Palma. Lima. Mi querido arrugo: Como V. es el hombre que vi\ e entre la polilla de los archivos, creo que es el único Je quien puedo obtener ciertos datos. i así me permito embodegarlc esta m1s1va. Previo e:ote corto preámbulo. vamos al caso. Durante el coloniaje fue costumbre que los Virreye,; i Capitanes jcrwrales cm·iaran cada dies años una comisión de peritos que estudiaran el estado de la.-; minas situadas en su jurisdicción i que informaran sobre los rendimientos que daban i el puntual pago de los quintos del rey. Yo mismo. según recuerdo, he leído en Chile los informes remitidos al capitán jeneral sobre las minas de Petorca, i así estov seguro de que esta medida se practicó hasta el de 1808. Partiendo de estos antecedentes. supongo que los Virreyes del Perú c.<– tuYieron recibiendo los diversos informes que se pasaron sobre los minerales de Bolivia, i así le agradecería que me diga lo que sepa sobre el particular. Si aparte de eso V. se da la molestia de remover algunos mamotretos de los que tiene á ma– no, ya me haria un importante servicio, qne también podría quizás serle útil, i que de seguro no le perjudicaría i desagradaría; pues polvos más ó polvos meno,; no pueden dañarle á un hombre que ha andado entre polvos. corno V. Recibí oportunate. su obra del padre Barba, i :;e la he agradecido infinito.

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