Boletín de la Biblioteca Nacional N° 51-52

DE BEJ'\ICIO ALAIVIOS GONSALEZ Valpº 24 de Mayo. 84.. :Vli querido amigo: JVlucho sienlo qe. e1 Perú se encuentre anarquisado. Esperaba otra cosa. Casi siempre, después de las grandes crisis exleriores, los pueblos se hallan dis– puestos a la paz i á la concordia entre los que han soportado una lucha común. Pero por lo qe. V. dice veo que sus paisanos 110 quieren dejarse governar. i qe. por allá con todos los vientos llueve. No ha sido tan wrwrd el proyecto de que yo fuere á reemplasar á Novoa. Como á él le había cabido la dura misión de imponerle la pas i aceptar los sacrificios que ella exijía, se ha creído que era mejor buscar un nuevo repre– sentante. Así se ahorraban algunas suceptivilidades nacionales. que pudieran di– ficultar el ejercicio de sus funciones. Para eso se me había dicho que debía ir ú rccmplasarlo. Pero hasta ahora no hai propósito dcfin itivo. Mis negocios, por un lado. i la mala salud de Novoa, por otro, han dejado el asunto en suspenso. Por t>sa rasón aun no sé si iré o no iré. Tan provable es lo uno como lo otro. Celebro que prospere tanto en sus trabajos de biblioteca. Bien puede ser que al fin consiga V. montar un e:,tahlecimiento mejor que el existente. Al menos así desaparecerán lodos aquellos antiguos librazgos que formaban la vieja biblioteca de los jesuitas. i :-:crán reemplasados por las obras de la ciencia i la lite– ratura moderna. Estos eonocimientos los colocarán á Vds. en el movirn icnto del mundo ac– lual, y los libertarán segurale. de muchas preocupaciones. Como no tengo novedad espeeíaL que contarle, pone P" nlo final á la l'.harla de hoi. Su afmo. B. Alamos Consález. Valpo. 26 de Marzo 84. Mi querido amigo: He recibido dos ejemplares de sus interesantes i entretenidas Tradiciones: uno para .Miguel L. Amunátegui, i otro para el infrascrito, como debe decirse entre dos enemigos internacionales, qe. todavía no pueden mirarse cara á cara, i aun deben mostrarse todos los rencores oficiales. El ejemplar para Miguel fue enviado a su destino oportunale., i confío en qc. él le acusará el recibo del caso. Por lo qe. toca al mío, puedo asegurarle que le agradesco de todo corason su simpático i jeneroso recuerdo, i que lo leeré en esta ves con el mismo gusto que siempre he tenido al léer todo lo que sale de su chispeante espíritu i de su acerada pluma. Veo con complascncia que en el cielo del pensamiento no hai deslindes territoriales, ni guanos, ni salitres, i abrigo la lisonjera esperansa de que apesar de todas las guerras i sus salsas i picantes de odios i prevenciones, jamás será imposible dejar de escribirse entre amigos que batallamos por las mismas idPas i prin!'ipios sociales o políticos.

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