Boletín de la Biblioteca Nacional N° 31-32

14 centaje de las acotac:uneb cunec:pondlentes a ea:;Lus e ma:gena;,;, se notaba una notable diferencia, pues micntnés aquellos, más pudientes económicamente, con- tribuían con tres pesos, éstos abonaban siete pesos y un reaL Igual injusticia se advertía en lo que respecta a las panaderas industriales, pues mientras éstas contribuían con 500 y 600 pesos al año, los almaceneros que girr.ban con fuertes capitales apenas acotaban con 21 pesos anuales. Por estas consideraciones, la Junta de Arequipa consideró necesaria la supresión del pago de patentes por industrias, pues su variedad y su escaso rendimiento lo exigían así y solicitó re- ciprocidad en el repartimiento de las contribuciones, pues mientrai:> en Arequipa no se cobraban derechos de peaje y mojonazgo, por los viajeros y licores pro- venientes de Puno y Cuzco, en e:;tos depHrtar:1entos se cobraba el derecho de mojonazgo por los licores provenientes de Arequipa. Cualquier mejora en este sentido debía estar supeditada a la elaboración previa de una estadística sobre el potencial económico de cada uno de los departamentos del país. Otro ramo que debía producir considerables ingresos al departamento de Arequipa era el de la alhóndiga, pero no se cobró con regularidad. En 1829 la ,Tunta solicitó de la l'v1unicipalidad el envío de los datos estadísticos pertinentes, pero esta entidad no cumplió con el pedido por negligencia de uno de sus fun- cionarios y esto originó graves fricciones entre ambas entidades. Presentado des- pués el informe se observó que se adeudaba el pago correspondi.ente a 1.015 fa- negadas 3 almudes y 1/12 de almud de trigo y desde 1822 hasta 1829 sólo se había acotado por ese ramo la suma de 7:J4 pesos 4 reales. La Junta conminó el cobro de la deuda a la Municipalidad, pero esto no se cumplió al parecer, pues por el año 1831 no habían entrado esas sumas en caja. Otro proyecto importante que elaboró la Junta de Arequipa en 1829 fue el relativo al pont.azgo. Después de dílat&.das discusiones se acordó fijar el pago ele dos reales por cada mula, un real por jumento y ocho reales por carga de oro o plata, a exportarse por los puertos de Arequipa. Los ingresos respectivos es- taban destinados a la consrrnedón de puentes, especialmente al de Uchumayo. El proyecto fue sometido la c011~;iderneió:1 del Congreso por conducto del Pre- fecto. Comercio.-F'ue muy poco lo que en esta materia hicieron las juntas de- partamentales, pues las trar:.sacciones comerciales internas se hacían en la ma- yoría de los casos, de acuerdo a nornrns tradicionales y el comercio internacional se ceñía a leyes y decretos de carácter general. Entre las pocas medidas que se adoptaron para favorecer el movimiento mercantil y el progreso económico en sus respectivas circunscripciones, podemos mencionar las que adoptaron las i untas de Arequipa y Cuzco en los años 1829 y 1831, respectivamente. Así, la Junta de Arequipa, determinó que los comerciantes extranjeros debían establecer almacenes en los puertos del depa.rtamento y 18s mercuderías debían venir con- signadas a cornerciantes nacionales. Para regularizar los cobros por derechos de internación se trasladó la Aduana de Arequlpa al puerto de Islay. La medida tendía u favorecer al comerciante y al traficante nacionales, pues los comer- ciantes del interior obtenían mayores utilidades en las transacciones y quienes se dedicaban al transporte de productos, desde los almacenes hacia la ciudad se beneficiaban notoriamente, se buscaba pues una distribución equitativa de las utuldades. El traslado de la Aduana a Islay, .significaba el ahorro de más o menos once mil pesos en el pago ae empleados y contribuían a una recauda- ción más eficaz, a má.s de que ahorraba tiempo a los comerciantes en sus trá·· mites. B;ue preocupación de la Junta del Cuzco favorecer el desarrollo de la in- dustria textíl en esa circunscripción y por añadidura en gran parte de la zona del Sur y dictó, de acuerdo al Reglamento de Comercio de 1826. medidas pro-

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