Boletín de la Biblioteca Nacional N° 30

7 Feijóo y Fray Martín Sarmiento. El Padre Feijóo nacido en 1676, se asoma como él al siglo XVIII, para abrir una era de renovación, de verdad y de razón, de ex– periencia y de ciencia. No llega como Peralta a divulgar a Descartes, pero revive la tradición española de Luis Vives. Esta amistad por cartas de Feijóo y Peralta es altamente significativa para comprender lo que éste representa en el Perú. Feijóo dijo de Peralta en su discurso 69, del Teatro Crítico, sobre Españoles Ame– ricanos : "En Lima reside don Pedro de Peralta y Barnuevo, catedrático de Prima de Matemáticas, ingeniero y cosmógrafo mayor de aquel reino: sujeto de quien no se puede hablar sin admiración, pues que apenas (ni aun apenas) se hallará en toda Europa hombre alguno de superiores talento y erudición. Sabe con per– fección ocho lenguas, y en todas ocho versifica con notable elegancia. . . Es pro– fundo matemático, en cuya facultad o facultades logra altos créditos ... Es his– toriador consumado. . . Sabe con perfección (aquella que en el presente estado de estas Facultades es capaz) la Filosofía, la Química, la Botánica, la Anatomía y la Medicina. Tiene hoy (en 1730) sesenta y ocho años o algo más ... Una eru– dición tan vasta es acompañada de una crítica exquisita, de un juicio exactísi– mo, de una agilidad y claridad en concebir y explicarse admirables. Todo este cúmulo de dotes excelentes resplandecen y tienen perfecto uso en la edad casi septuagenaria de este esclarecido criollo." La primera producción conocida de Peralta es un Romance ante una Ima– gen de Cristo Crucificado con motivo del terremoto que asoló Lima el 20 de octu– bre de 1687, a los veintitrés años de edad. Espero, aunque las ofensas horrorosas me confundan, que las perdone pasadas quien las redimió futuras. De estos versos primigenios podría anotarse que son algo tardíos, distancia– da ya la adolescencia que en un talento como el suyo podría haber sido prodigio; y que no hay trazas de gongorismo aunque sí de conceptismo como la antítesis de pasadas y futuras y la adelgazada metáfora, con cambio de la función sensorial : multiplicados oídos son vuestras llagas profundas. En ese año de 1687 y con igual motivo del terremoto escribió una poesía en griego intitulada Apolo Fúnebre. Desde entonces se desenvuelve una amplísima y proteica obra creadora cuya nota más saltante, como en otra antítesis concep– tual, es su contrastada capacidad para las ciencias y las letras. En el campo de las ciencias publica su primera producción en 1695, con el nombre del médico del virrey conde de la Monclova, Jorge de Rivilla y Bonet, intitulada Desvíos de la Naturaleza o del Origen de los Monstruos, tratado a la vez médico y filosófico, en que estudia el origen de la anormalidad, a propósito de un infante nacido en Li– ma poco antes con dos cabezas y cuatro brazos y esclarece el problema de si ten– dría dos almas (1). Siguió cultivando los estudios médicos, en que era autoridad. Sin embargo su vocación científica central fue la matemática y astronómica. En ( 1) Sobre el particular dice Ricardo Palma : "En 1694 nació en Lima un monstruo con dos cabezas y rostros hermosos, dos corazones y cuatro brazos y dos pechos unidos por un cartílago. De la cintura a los pies, poco tenía de fenomenal y el enciclopédico limeño don Pedro Peralta escribió con el título de Desvíos de la Naturaleza un curioso libro, en que, a la vez que hace una descripción anatómica del monstruo, se empeña en probar que estaba dotado de dos almas". Tradiciones Peruanas Tomo I, pág. 230, Ed. Calpe.

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