Boletín de la Biblioteca Nacional N° 30

11 Pero debido a la grandiosidad del asunto, a la unidad en torno de Pizarro que pretende darle y a su intención, explícita en el prólogo, de cumplir los trazos del género, según los modelos greco-romanos y los modernos, es una epopeya o poe– ma épico. El plan es simple y comprende dos elementos formativos, según su propia explicación : la Imitación y la Alegoría. El primero reside en la narración que no es sino "la pintura elocuente de las acciones" según la índole y las costum– bres de los personajes; el segundo, encierra el sentido profundo de todas las partes del poema : así Pizarro representa la virtud militar y la prudencia. En el discurso que una dama incaica dirige a Pizarro debe verse la sugestión que el mundo hace a los héroes para que se dejen perder en los deleites. En la exhorta– ción que la discordia hace en sueños a Almagro, se identificarán los malos con– sejos de los suyos para lanzarlo a la guerra civil. El asunto de Lima Fundada se desarrolla en diez cantos descompuestos cada uno en gran número de octavas reales y se basa en el descubrimiento y conquista del Perú por Pizarro hasta cul– minar en la fundación de Lima. Pero un ángel vaticina a aquel toda la historia por venir de la ciudad y el virreynato, (partiendo del Canto Cuarto, (octava 50) vaticinio que, naturalmente, se extiende con desmesura : Hermoso entonces joven se le ofrece que templando su luz a su presencia, mortal, le dice, cuyo ardor merece tantas luces, preven tu inteligencia : que ahora conocerás como esclarece tu mente la inefable providencia, que al futuro corriendo el denso velo, la alta estirpe te muestre de su celo. Ha sido considerado como inaceptable hibridismo la máquina del poema pues de un lado figura lo maravilloso cristiano como el trono de Dios y las apa– riciones de Santiago y Nuestra Señora en favor de los españoles y, de otro lado, el palacio de Plutón, el Aqueronte, Neptuno, las náyades y las euménides asi co– mo los ídolos indígenas de Pachacámac y el Rímac. Un juicio completo del va– lor literario de la Lima Fundada, sus cualidades positivas y sus defectos, es em– presa que no se ha acometido todavía con el rigor que ella requiere. Pero es un hecho ya que se la estima más que "un centón indigesto" como, con tanta proxi– midad a Menéndez y Pelayo, dijo don Ricardo Palma. Hay a lo largo de tanta materia narrativa un incuestionable yermo que con sus propias palabras podría– mos aludir: "desierto es de asperezas riguroso"; pero la sensibilidad moderna en– cuentra cada vez más versos bien burilados y hondos : Pregonero el silencio es del misterio ... Esta de Tumbes es la plaza hermosa que a un verde valle es orla cristalina ... Toda la ropa real del sol tejida, toda plumaje de astros la alta frente ... Que brillan en mis senos colocadas, breves astros, auroras congeladas ... Mas nereides entonces peregrinas, soplos celestes, llevarán la nave ...

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