Boletín de la Biblioteca Nacional del Perú N° 23

17 precios y amenazas de unos generales orgullosos! Circunscrito a mí mismo, incesante· mente espiado, salía de los cuidados de un día, para entrar en las sosobras de otro" (2) De Tarma se le trasladó a Huancayo por orden del propio Lóriga y se le nom· bró CRpellán del Parque Central de Artillería. Dice el P. Márquez, que el ejército realil'lta contaba con el número suficiente de sacerciotes para tal servicio, pero que "" le destinó a él para tenerlo más vigilado. Apresado y sentenciado a la pena de muerte el rel'gioso jaujino, Lic. Lorenzo Sánchez, en enero de 1823, por habérsele sorprendido con algunas gaceta• y pro· damas del bando patriota, el comando del ejército realista comisionó al P' Má.-que7. para que le prestase los últ'mos auxilios religiosos; lo hizo para "que escarmentase" y se retractase de sus ideas libertarias. Deb:ó presenciar el bárbaro ajusticiamiento de aquel sacerdote que fue ultimaao de la manera más despiadada. "No puedo de- jár en cilencio -dice refiriénd·ose a ello Manuel Céspedes al Coronel Pedro José Gon· záles en nota di igida desde Quero el 20 de Enero de 1823- el espectaculo tan las· timoso executado por los Enemigos en la Persona ael Licenciado D. Lorenzo Sanches de Rivera el día Martes 7 ch! presente Enero a las tres de la tarde en que siendc. degradado por aquellos Berdugos, de un modo que es capas de quebrar un Pedernal, y enterneser el corazon mas incensible despues que le rasparon las plantas de las ma- nos, y quitaron la corona con carne" desde los huesos, y casco de la .cabeza fue fu- silado" (3 ). Cumplida esta misión el P. Marqucz retornó a Huancayo, donde siempre bajo la atenta vigilancia real'sta prestó servicios en los hospitales militares. De Huancayo se trasladó a Tarma y allí lo sorprendió la victoria patriota alcanzada en Junín. A la llegada del Ejército Unido Libertador a Tarm.a. el P. Marquez fue de loe primeros en ofrecer y prestar sus sen·icios al Libertador y por encargo de éste env10 un es- pía a Jauja, para informarse de la s'tuación del ejército enemigo. Proporcionó, va- 1.íéndose de su ascendiente entre las gentes del lugar, harina para el sustento del ejér- cito. "Y efectivamente -anota Tomás de Hercs en certificación fechada en Lima el 1O de Julio de 182 5, al aludir a tales servicios- el Presvitero Marquez desempeño bien la com.sión: que como á Secretario General que era entonces de SE. me sugi- rio Marquez arbitrios para conseguir arina de que teníamos una falta absoluta en tan- to que el ejercito carecía totalmente de pan: que a solicitud suya, se espidio un de· creta indultando á todos los emigrados de Tarma que se restituyesen a sus lugares a viv:r pacificamcnle. En fin que en los tres dias que estubimos en Tarma, el intere- 1ado Marquez se portó como un zeloso patriota" ( 4). Residente en Tarma, estableció "la enseñanza pública por medio d~ un Aula", ac- to por el que recibió el reconocimiento del Libertador, por conducto de su Ministro General de Negocios, Sánchez Carrión; hizo lo propio la Municipalidad del lugar ya -:n Marzo de 1825. Pero su estancia en te,s con periódicas vis:tas contribuyó decididamente, Tarma no fue permanente, a su modesto curato de luego de su arrasamiento (2) Ms. DI 1988. Biblioteca Nacional. (3) Carta inédita. Ms. Biblioteca Nacional. ( 4) Mu. Biblioteca Nacional D 1 1988. pues alternó sus laborea docen- Ondores, a cuya reconstrucción por los realistas el año 1822.

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