Bibliotecas y cultura letrada en américa latina

de la sección de Zoología del Museo Nacional. En 1862 Gouveia se ocupó de revisar las numerosas colecciones de conchas del museo y otras colecciones extranjeras antiguas, cuya nomenclatura ya estaba ultrapasada. «Si no hubiera tenido a disposición las excelentes obras de la biblioteca organizada por la Comisión Científica» no hubiese sido posible este trabajo195. Una vez organizada la biblioteca de obras raras y fundamentales del museo, que permanecería restringida para uso de los especialistas hasta la década de 1870, la tarea era ahora colocar al museo en el orden del día de sus congéneres internacionales. Se trataba de publicar e intercambiar. Ladislau Netto, director del museo entre 1875 y 1893, fue el organizador de esta fase de mejoras por las cuales la institución pasaría a ser envidiada por los directores de los museos latinoamericanos (Podgorny & Lopes, 2013). CONSIDERACIONES FINALES: «EL INCALCULABLE CRECIMIENTO DE SU BIBLIOTECA… POR MEDIO DE ESA ANTIGUA PRAXIS DE FAVORES RECÍPROCOS TAN UTILIZADA EN MUSEOS Y ACADEMIAS»196 Por su importancia y «fecunda consecuencia», los archivos del Museo Nacional fueron presentados como el primero de los beneficios producidos por la reforma que Ladislau Netto emprendió en el museo. A partir de 1876, con la publicación de los Archivos do Museu Nacional do Rio de Janeiro197, la biblioteca del museo se ampliaría. Las publicaciones recibidas por los intercambios con los Archivos pasaron a formar parte de las listas que Ladislau Netto publicaba para mostrar el prestigio que su iniciativa traía al museo. Más allá de las publicaciones aisladas de diversos autores y países —como las obras de Burmeister, por ejemplo—, el museo comenzó a divulgar sus investigaciones y a recibir las publicaciones de instituciones científicas muy diversas como los Anales de la Sociedad Científica Argentina, el Boletín de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba, el Boletín del Observatorio Central de México, las Mémoires de la Société Royale des Antiquaires du Nord de Copenhague y las Transactions of Geological Society de Edimburgo y Manchester. De París vinieron los periódicos de la Société Centrale d’Horticulture y la Société d’Encouragement pour l’Industrie Nationale, y el Bulletin Mensuel de la Société d’Acclimatation; y de Toulouse, el Bulletin de la Société 287

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