Bibliotecas y cultura letrada en américa latina

d’Histoire Naturelle. Asimismo, llegaron los reportes de la Academy of Natural Science de Filadelfia, el Bolletino de la Societá Geographica Italiana, el de la Sociedad Geográfica de Madrid, y The Popular Science Monthly de Nueva York, entre otros. Esta lista se incrementaba cada año incorporando publicaciones de prestigiosas y distantes instituciones científicas. En el volumen de los Archivos de 1887, el listado de los intercambios ocuparía dieciocho páginas con las publicaciones recibidas, clasificadas por regiones continentales, países y ciudades de sus ediciones. Allí están registradas también las publicaciones de ciencias naturales editadas en distintas ciudades alemanas y las del Indian Museum de Calcuta. Las publicaciones recibidas de Java, Wellington y Melbourne aparecen al lado de las Mémoires de l’Academie Impériale des Sciences de San Petersburgo, de los Reports, Memoirs and Bulletins of Museum of Comparative Zoology de Harvard, de las publicaciones del Institut Egyptien de Alejandría y de las Philosophical Transactions of the Royal Society, lo que evidenciaba el alcance de la distribución de los 2000 a 3000 ejemplares de los Archivos. La publicación de estos últimos era anunciada con cierta regularidad en publicaciones extranjeras, especialmente en las latinoamericanas. Algunos de sus artículos, principalmente los de antropología, fueron comentados en publicaciones francesas198 y, en años siguientes, algunos volúmenes incluyeron artículos en inglés. Dado que en su mayoría eran publicaciones en portugués, los Archivos quizás tuvieron ciertas dificultades para ser leídos. No obstante, posibilitaron llenar y mantener actualizada, a costo de correo, la biblioteca del Museo Nacional de Río de Janeiro. A fines del siglo XIX, cuando Ladislau Netto se encontraba en vías de dejar el Museo, se acababa la esclavitud (1888) y el país se convertía en una República (1889), la Biblioteca del Museo Nacional convivió en Río de Janeiro con las siguientes bibliotecas abiertas al público: la de la Academia de Bellas Artes, la de la Intendencia Municipal del Distrito Federal, la de la Escuela de Aprendices Artilleros, la de la Escuela Militar de la Praia Vermelha, la de la Escuela Politécnica, la del Ejército, la de la Facultad de Medicina (con 35 000 volúmenes), la Biblioteca fluminense (con 62 000), la Biblioteca de Alemania, la del Gremio Literario Joaquim Abílio (con cerca de 2000 volúmenes), la de la Marina, la Municipal, la Biblioteca Nacional de la capital federal y la del Gabinete Portugués de Lectura (con 32 000 obras en alrededor de 64 000 volúmenes) (Almanak Laemmert, 1891, pp. 1574-1578). 288

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx