Bibliotecas y cultura letrada en américa latina

viajeros, filología, arqueología clásica y de Egipto, etnografía y lenguas americanas. También estaba suscrito a las principales publicaciones periódicas de arqueología, antropología y etnografía de Europa y los Estados Unidos, que recibía puntualmente en Catamarca. Cabe destacar que, en esos años, Lafone mantuvo un interés sostenido en los libros referidos a los métodos de la filología comparada, la etnografía lingüística y la etimología, por lo que adquirió las obras de Robert G. Latham, Friedrich Max Müller, Walter W. Skeat —con quien mantenía correspondencia—, James A. Picton y John Peile, entre otros. A esto se sumaban tratados de gramática y diccionarios en los más diversos idiomas. Otras ramas de interés, reflejadas en las series que componen su biblioteca, eran la historia eclesiástica británica, con obras ilustradas referidas a la historia general, y la arquitectura de las iglesias, la arqueología clásica, la arqueología bíblica y la tradición de la anticuaria británica donde se destacan los estudios de topografía regional, las compilaciones de nombres de lugar, la genealogía y la heráldica (Farro, 2014a). En la Argentina, hacia comienzos de la década de 1870, Lafone Quevedo se relacionó con los círculos de sociabilidad que gravitaban alrededor de la figura del general Mitre —un conocido de la familia desde los años de exilio en Montevideo, con quien compartía su afición por el estudio de las lenguas americanas— y con otros estudiosos como Andrés Lamas, Manuel Trelles y Francisco P. Moreno, quien años más tarde, en 1890, lo nombró encargado honorario de la sección de Arqueología y Lenguas Americanas del Museo de La Plata. Con la renuncia de Moreno a la dirección del Museo, en ocasión de su incorporación a la administración de la flamante Universidad Nacional de La Plata, en 1906, Lafone ejerció como director de la institución hasta su muerte, en el año 1920, cuando legó sus colecciones arqueológicas, parte de su biblioteca particular y sus papeles de trabajo (Farro, 2014b). Sostenemos que este último corpus puede ser comparado con la biblioteca de Mitre, entendida como espacio de indagación y de producción a partir de la adaptación de dos conceptos tomados de trabajos recientes de la historia de la ciencia: observadores de gabinete y tecnología de papel. OBSERVADORES DE GABINETE Los estudios sobre los grupos indígenas del territorio argentino desarrollados por Lafone Quevedo y Mitre, a los que se pueden agregar los 243

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