Bibliotecas y cultura letrada en américa latina

información recogida de alguien que participó de las negociaciones, un pago mensual de por vida para Denegri Luna y su esposa, así como la cobertura de algunos gastos, incluyendo arreglos en la vivienda donde se alojaba la biblioteca. Luego de la muerte de Denegri Luna la biblioteca se trasladó al local del Instituto Riva-Agüero de la Universidad Católica, donde ocupa un espacio independiente. Su catálogo está incorporado al catálogo general de bibliotecas de esa casa de estudios, pero mantiene su integridad e independencia. Puede considerarse, sin exageración, la adquisición bibliográfica más importante de la historia reciente del Perú. LA BIBLIOTECA DEL NOBEL Mario Vargas Llosa (n. 1936) es sin duda el escritor peruano más reconocido y uno de los intelectuales contemporáneos más influyentes en el mundo. Autor de alrededor de cuarenta libros entre novelas, obras de teatro y ensayos de crítica literaria, tuvo desde muy pequeño una relación muy cercana con los libros (Vargas Llosa, 2010) y, a lo largo de los años, con las bibliotecas públicas, en varias de las cuales —la Biblioteca Británica, la Biblioteca Pública de Nueva York o la Biblioteca Nacional de Madrid, por mencionar algunas— ha trabajado de manera sostenida en distintas ocasiones. Las bibliotecas, dice Vargas Llosa, le han deparado un «inmenso placer» en el transcurso de su vida (Esteban, 2014a, p. 17)115. Vargas Llosa ha formado una enorme biblioteca personal que ha sobrevivido algunas lamentables pérdidas (la biblioteca que dejó en casa de sus abuelos en Lima al partir a Europa en 1958 fue virtualmente destruida por la polilla y la humedad, como constató cuando abrió por primera vez esas cajas en 1974)116, numerosas mudanzas (ha vivido, desde 1956, en Lima, Madrid, París, Londres, Barcelona y, por temporadas breves, en numerosas otras ciudades)117 y fraccionamientos (sus libros estuvieron dispersos en residencias en Lima, Madrid, París y Nueva York). La colección de Lima, compuesta por unos 20 000 volúmenes, ha sido ya transferida en tu totalidad a la biblioteca que lleva su nombre en Arequipa. Otros 15 000 llegarán en el futuro, provenientes de sus colecciones en Madrid y París118. Vargas Llosa es un amante de los libros en la medida en que ellos le han enriquecido la vida y lo han convertido en lo que es. «Una biblioteca — declaró alguna vez— es algo más que una acumulación de libros […] es un acto de amor que se va construyendo en el tiempo». Allí su dueño 197

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