LOS INTELECTUALES Y SUS BIBLIOTECAS EN EL PERÚ DEL SIGLO XX86 Carlos Aguirre Este ensayo es un intento por explorar las relaciones entre el trabajo de los intelectuales peruanos del siglo XX, sus posiciones dentro de las esferas de prestigio y poder institucional y académico, y la formación y peripecias de sus respectivas bibliotecas privadas. La acumulación libresca es una actividad estrechamente vinculada al quehacer intelectual: suelen ser los intelectuales quienes —aparte de coleccionistas adinerados que convierten el gusto por los libros en una obsesión por acumular tesoros bibliográficos — reúnen los más importantes y a veces los más numerosos acervos bibliográficos privados. Las razones para ello son bastante obvias, comenzando por el hecho de que su propio trabajo requiere del contacto cercano y directo con libros y revistas a los que con frecuencia no podrían acceder por las limitaciones de las bibliotecas públicas o universitarias. Pero hay también otras razones, complementarias de la primera, que pueden incidir en la formación de nutridas bibliotecas privadas por parte de los intelectuales: el amor por el libro como objeto físico; los constantes intercambios con colegas; los regalos que reciben de editoriales, autores o admiradores; el afán coleccionista y «completista» —que no pocas veces incluye una cierta inclinación por la competencia—; el deseo de «rescatar» colecciones bibliográficas o piezas valiosas que de otra manera se hubieran perdido o salido al extranjero; y, por último, también la especulación con la posibilidad de generar ingresos producto de una futura venta de la colección, es decir, la biblioteca como una inversión. Este ensayo se acerca al mundo de las bibliotecas privadas de un grupo de intelectuales peruanos del siglo XX a partir de tres ejes temáticos: primero, la naturaleza de la colección, es decir, sus dimensiones, tanto numéricas como temáticas; segundo, la relación entre los intelectuales y 179
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