Bibliotecas y cultura letrada en américa latina

proliferación de pequeñas «bibliotecas escolares» que muchas veces no eran nada más que unos pocos pero apreciados libros ubicados en anaqueles improvisados en el mismo salón de clases (Governor of Porto Rico, 1901). Detrás del discurso civilizador y educativo, la San Juan Free Library no estuvo libre del juego político. La Junta de Síndicos, cuerpo rector de la biblioteca, era nombrada por el gobernador. Federico Degetau, anexionista y miembro del recién creado Partido Republicano, había sido electo como primer comisionado residente ante el Congreso de los Estados Unidos. Dicha elección impedía, según el gobernador Allen, que continuara como síndico de la Biblioteca. A tales efectos, nombró a otro anexionista incondicional, el doctor José Gómez Brioso, para que ocupara la posición. El nuevo régimen seleccionaba, como es de esperar, personalidades de la política local que fuesen leales proamericanos (Governor of Porto Rico, 1901). La americanización de Puerto Rico se imponía, por lo que no es de extrañar que se adquirieran ese año, según reza el informe, cuatrocientos volúmenes de obras norteamericanas recientes en inglés, a pesar de que dicho idioma era desconocido por gran parte del pueblo e incluso por muchos de los miembros de la clase dirigente criolla. Evidentemente, además de americanizar, el gobierno buscaba crear espacios de tipo educativo para la recreación de la población angloparlante, fuesen civiles o militares, que comenzaban a poblar la capital (Governor of Porto Rico, 1901). Los planes para transformar la San Juan Free Library en una biblioteca pública bajo los conceptos dominantes norteamericanos ya estaban en las mentes de los gobernantes tan temprano como en 1901. En el informe anual dirigido al presidente de los Estados Unidos, el gobernador Allen menciona su gestión con el filántropo Andrew Carnegie para construir un edificio adecuado para la biblioteca. La intención era que el proyecto impactara eventualmente a la Isla completa (Governor of Porto Rico, 1901). Bajo el nuevo régimen, educación y americanización serían sinónimos. Rápidamente se estableció la Oficina de Educación bajo la Secretaría del Interior, se eliminó el sistema educativo previo y se creó uno centralizado y totalmente controlado por los norteamericanos. Las bibliotecas formaron parte de este andamiaje educativo de control político y cultural. 125

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