Aves sin nido

82 AVES SIN NIDO ===========================~============~ Petronila abrazando á su hijo con afecto, el cual se quedó pensativo y taciturno por unos segundos; y <loña Petronila aprovechando del silencio, insistió suplicante. -Tu deber te manda cuidarme, Manuel; soy tu madre, no me dejes sola! por Dios te lo ruego! ........ -No saldré, madre;-repuso Manuel con energía arrimando á la pared el bastón que levantó y sa– cándose el sombrero. -¡Ahora ~í, ahora sí, Manuelito! Tal vez podré dormir. Vamos, -Sí, acuéstate madre; la noche está muy fría, y la hora avanzada. -Recójete, pues, á tu cuarto, y hasta temprani· to;-dijo dona Petronila mirando con satisfacción· á su hijo. XVIII A las primeras campanadas y disparos de armas, los capataces de don Fernando, huyeron despavo– ridos en busca de seguridad, rorque comp.rendieron que allí era el ataque. Don Fernando Re preparuba para lf.l defensa, y fué en mangas de camisa á tomar un rifle de caza que tenía bien provisto de municiones; pero Lucía se 'interpuso suplicante repitiendo angustiada:

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