Aves sin nido
Ct.ORINDA MATTO DE TURNER . '291 ·-¡Margarita:, alma de mi alma! yo vengo, yo he venido por tí;- dijo Manuel tomando la mano-de la niña y sentándose á su lado.· -De veras; pero tú te vuelves; - replicó ella sin apartar su mano que oprimía suavemente la de Manuel. -¡No dndes ni un punto querida Margarita, yó voy á pedirte por mi' esposa á don Fernando!. ....... . - ¿Y sabrá mi madrina? - interrumpió la mu– chacha. -A los doB"; tú . . .. vas á ser mia;-dijo e] jóven clavando su mirada en los ojos de Margarita á la vez que lleva.ha la mano de é~ta á sus Jábios. - · ¿Y si no quieren ellos?-. observó con inocen– cia Margarita bajarido su mirada ruborosa. P t ' . ? M 't r . t' - ¿ ero u me qmeres ....... ¡~ argan a ........ i u me quieres, .... respóndeme por Dios!- insistió Ma– nuel dominado por la ansiedad de los ojos: su mira– da lo devoraba todo. -Sí,- dijo con tímido acento la hija de Marcela, y Manuel en el vértigo de la dicha acercó sus lábios á los lábios de su amada y recibió su aliento, y be– bió la ·purísima gota del rocío de las almas en el cá– liz de la ventura para quedar más sediento que án- tes! .... y Margarita dijo conmovida. · ·M l' . -l anue ...... . Por la mente de Manuel cruz6 un recu9rdo con .oportunidad novelesca; llevó la mano al bolsillo, 8a– có la cajita de terciopelo la abrió y presentándole la j oya dijo :
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx