Aves sin nido
CLORINDA MATTO DE TURNER 240 niente Lopez, quien sacando un papel del bolsillo del talismán, desdoblándolo y leyendo agregó: - Estéfano Benites, Pedro Escobedo, Hilarión Verdejo; se darán, igualmente presos. - ¡Traición !! don Fernando nos ha tendido una red !-gritó colérico Benites. - ¡Miserable traición!-repitieron Verdejo y Es– cobedo dando un brinco. -¿Y por qüé me aprisionan á mí? francamente,– dijo don Sebastian; mientras que el pánico cundía entre los .presentes, que no alcanzaban á explicarse el orígen de las prisiones; pues, ni memoria hacían del a~alto de la noche del 5 de Agosto, y olvidaban el derecho que asiste á una autoridad nueva para hacer justicia desde los primeros días. Don Fernando, sin hacer. mérito de las palabras de Benites, llamó al Teniente Lopez, y le dijo: -Señor oficial, ¿puedo saber á qué orden obede- cen estas prisiones? · -No hay inconveniente en ello; - repuso Lopez alargando á Marín el pliego que aún tenía entre las manos. Don Fernando, á quien se acercó Manuel, lleno de ansiedad, se impuso de una resolución judicial, ex– pedida á pedimento de la autoridad política que mandaba capturar á los de la referencia. En segui– da dijo á Manuel: - Guarde usted, Manuel, su serenidad de hom– bre. La peor venda para los ojos de la razón es el acaloramiento; y con la frialdad necesaria proceda
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