Aves sin nido
236 AVES SIN NIDO XXII El trascurso de los.días despej6 el cielo de las nu– bes que lo entoldaban; y los arreglos económicos en casa de Manuel superaron todo cálculo. M_anuel iba á emprender su viaje á Lima.para in– gresar á San Carloi. Su alma recibió la esperanza de vivir cerca de Margarita, cuyo ingreso á uno de . los mejores colegios de la capital era también cosa resuelta. · Entre tanto, todos los pasos dados por don Fer– nando y Manuel para arrancar de la cárcel á Isidro eran estériles; pues el Juez de Paz se encerró en el castillo de las fórmulas, pidió informe al promotor fiscal, y se contentó con ofrecer á los interesados el despacho rápido del asunto. Para don Fernando era imposible ·postergar su viaje, y dijo á su esposa. -He ideado una forma, hija, de ver la reconcilia– ción general entre los vecinos de acá y nosotros; pe– ro, con el sólo propósito de alcanzar la libertad de Isidro. -¿Cuál, Fernando ?-¡oh! Dios te inspire porque, verdaderamente nos sería doloroso irnos dejando en la cárcel á ese infeliz.
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