Aves sin nido
CLORINDA MAT'rO Dli: TURNER · 2a$ Estéfano permaneció mudo por unos segundos con la vista fija en el suelo, y de improviso dijo: -Me oculto con el expediente. -Me parece bien. -Lo que importa ahora es sabe·r que día se mar- cha ese bergante de Marín. Lo que es. al peruétano de Manuelito no le tengo miedo; don Sebastián está de por medio, y ... en último caso, le daremos una paliza. -Así és.-Yo averiguaré inmediatamente el día de la marcha, y los pasos que están dando, y ...... . -En el acto hago viaje al fondo de la tierra. Qué me pillen? ....... píst! ......... dijo Estéfano pegando un silbido y ajitándo el lábio inferior con el dedo ín– dice de Ja derecha. - ¡Magnífico! ¡dicho y hecho! y vamos á dejnr pelao al entrometido de Marin. - ¡Tomemos otro trago, y á nádar patos! - dijo Estéfano alargando la mano á su camarada . . - Bueno compadrito;- repuso Escobedo estre– chándole la mano y ambos se llegaron á la mesa, sir– vieron todas· las copas, é invitándo á beber, dijo Escobedo: -¡Salud caballeros! éste es el anda vete.- Vació su copa, limpió sus lábios con la orla de la sobreme– sa, y salió á cumplir su comisión.
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