Aves sin nido

210 AVES SlN NIDO XVII Martina, la mujer de Isidro Champi, luego que salió de la ca8a de su compadre Escobedo despues de sacrificar las cuatro cabezas de ganado vacuno ante la avaricia del compadre, asustada con la no– ticia de que ]a prisión de su. marido era realmente . por las campanadas de la asonada, fué corriendo á su casa; tomó los ponchos de abrigo de Isidro; y se dirigió á la cárcel. El carcelero le dejó entrada libre y cuando vió á su marido se echó á llorar como una loca: -¡Isidro, Isidrocha! ¿dónde te veo? .... ¡ay! ¡ay! ¡tus manos y las mías están limpias de robo y de muertes! ... ¡ay! ¡ay! .... -decía la pobre mujer. -Paciencia Martica, guarda tus lágrimas y pide á la Virgen; - contestó Isidro procurando calmar á la mujer, que secándose los ojos con el canto de uno de los ponchos, repuso: -Sabes Isidro, he ido á ver á nuestro compadre Escobedo y él dice que prontito te saca libre. -¿Eso ha dicho? -Sí, y aún le he pagado. -¿Qué cosa le has pagado? te habrá pedido plata, ¿nó?

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