Aves sin nido
CLORlNDA MATTO DE TURNER 209 do el cigarro, que, armado, tenía hacía rato entre los dedos. -¿Usted podría decirme don Fernando en qué es· tado está el expediente relativo al asalto de su casa? - preguntó Manuel aprovechando del pequeño si– lencio que hubo para variar de conversación; y al preguntar aquello, sus carrillos se tiñeron del car– mín más encendido. -El expediente, ...... ni sé qué decirle, amigo .. . sólo ayer he preguntado algo de eso al saber que han apresarlo al campanero, á quien creo completamente inocente ¿le ·interesa ?-contestó don Fernando arro– jando una. bocanada de humo. -¡Mucho don Fernando! Ya hemos acordado sal– var al campanero, cuyo nombre ignoro, y por otra parte, desearía que ...... si Margarita conoce aque- llos detalles, alglÍn día ...... los conozca bajo otra forma ........ . - ¡ Píf ! ¡fué tan trágico el fin de los infelices pa– dres de la muchacha! -¡Cuánto daría porque conociese en su verdadero fondo ese fin trágico la digna ahijada de ustedes ¡Margarita! y Margarita ........ . Iba decir Manuel todo el secreto de su alma, cuan– do apareció en Ja puerta doña Petronila acompaña– da de Teodora, á quien presentó con manifiesto ca– rifio.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx