Aves sin nido
208 AVES SIN NIDO salvadas de manos del cura caen ~ la hoguera de la autoridad? - Cómo usted lo oye;- contestó Manuel turbán– dose visiblemente con las palabras de don Fer– nando. - ¡Esto horroriza! Y si :fijamos la mirada en los indígenas, el corazón tiene que desesperarse ante la opresión que estos soportan del cura, y el c·acique!. .. -¡Ah, señor, don Fernando! desconciertan estas cosas al hombre honrf'do que viene de otra parte, vé y siente. Cuando haga mi tésis para Bachiller. pienso probar con todos estos datos la necesidad del matri– monio eclesiástico ó de los curas. - Tocará usted un punto de vital importancia, punto que, los progresos sociales tienen que diluci– dar ántes que el siglo décimo nono cierre su último año con el pesado puntero qué vá marcando las cen– turias. -Esa es mi convicción · don Fernando- dijo Ma– nuel . .- ¿Y qué me dice usted de las autoridades que. vienen á gobernar estos apartados pueblos del rico y vasto Perú? -¡Ay amigo! ellas buscan empleo, sueldo y como– didad, sin que ninguno de los elejidos haya tenido noticia de las palabras de Epaminóndas para saber que c<es el hombre el que dignifica los destinos,» cosa que nos enseñan en la escuela. - Es que en . el país' impera el favor;- dijo don Fernando sacando una caja de fósforos y encendien-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx