Aves sin nido

CLORJNDA MATTO DE TURNER 201 Entre tales dichos penetraron á la sala que estaba abierta. Don G aspar encendió ]a vela que estaba junto á la cama. Con la luz lo primero que distin– guieron fué el pliego cuya lectura hizo poner los pies en polvorosa al Coronel Bruno de Paredes. Todos se juntaron para leer en corro, y al termi– nar, dijo el padre de Teodora. -Se ha huido, pues, nuestro Sub-prefecto. -¡ Si era un papanatas el tal Coronel de Guardia Nacional !·-dijo el Teniente Gobernador. -¡Coronel de ...... soldados de habas! ... . -¡Un cobarde!-agregó otro. - ¿,Qué? un comerciante, un peculado, á mí me consta, - dijo aquel. -·¡cobarde! ¡desertor! - opinó éste. -U na ¡ex,-autoridad!-aclaró don Gaspar riendo con la risa del que ha vivido mucho y oído mucho; y tomanáo la guitarra que estaba en la esquina de la habitación, se puso á rasgar cantando .con voz aca– tarrada: Pájaro que vás volando A las orillas del mar, Cómo no has de ir de miedo Pues vás sin atapellón ...... . Quednndo reconciliados raptores é injuriado á los acordes de tan extraña cantata: Nosotros regresare– mos á Kíllao, donde los nuestros nos esp&an.

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