Aves sin nido

CLORINDA MATTO DE TURNER 199 ·hallaré escondite c6modo, mientras se serena la tem- pestad política! ................. . La gente que fué en seguimiento de Teodora,. y topó con don Gaspar, rodeó al buen viejo, y encer· rándolo en un círculo, habló así el Teniente Gober– nador. -Holá, compadrito, qué escapada tan féa, ¿dón- de está la niña Teodora? - ¡Cómo! - repuso don Gaspar aparentando in– quietud - ¿ustedes buscan á mi hija? ¿qué? ¿no la dejé con ustedes en la casa? ¡Jesús! .... Felizmente ella es honrada, y ...... allá estará, vamos;-. y apli- có un latigazo al lobuno que lo hizo brincar con fogosidad. -¡Despacito, taita/-observaron varios, torcien– do las riendas de sus cabalgaduras y amenazando . así el Teniente: - Vamos, pues; pero si no entregas la prenda, Gaspar, ¡ténte por frito! - Regresemos, ¡sí! -dijeron varíos, y .entre cu– chicheos se oyó esta reflexión. -No habrá salido la dómina, pues, no hay tiempo para ir y volver de ningún pueblo vecino. - ¿Y si tú no saliste con Teodora, don Gaspar, á qué vino por estos ·lugares?-observó el Teniente. -_- ¡Vaya, catay! que tú no pareces del lugar; ha– brás llegado de Lima con bejuco y cuello tieso; he venido á hacer la ronda de los pastales;- respondió don Gaspar con mucha formalidad. . - Hasalido al rodéo;-dijo uno.

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