Aves sin nido

190 AVES SlN Nl1.>0 dad, en la vida práctica las aberraciones del corazón señalan el mundo insondable como la parte más poé– tica del amor. ¿Acaso hay fuego comparable con el que alimentan los amores imposibles? ¿Acaso exis~e anhelo semejante al de acercarse á la posesión del objeto amado rompiendo ligaduras, traspasando ca– denas de montañas formadas de espinos que han en– sangrentado la planta; trepando empinadas cordille– ras donde la nieve del imposible derretida por el sol del amor ha formado raudales de lágrimas? ¡Héroes del dolor, pobres desterrados del Paraíso de la Ventura, no sois comprendidos ·por el mundol ¡Víctimas inmoladas en los altares del infortunio, las almas generosas os ofrecerán tal vez, el incienso de su simpatía, y permaneceréis amando en el dolor!!. .. Lucía cayó sobre el sofá al terminar su soliloquio, llevándose la mano derecha á la frente bañada por un copioso sudor que resbalaba sobre sus mejillas, encendidas con el tinte de las amapolas de .1..Wayo. Despues, entrelazando sus dedos y estrujándolos hasta producir el sonido del descoyuntarse los nudos, se preguntó: - ¿Qué hago, pués? Mi situación es difícil y dra· mática, á la par que, la de Manuel y Margarita; si se aman co.n el primer amor, irá ~ste á sublimarse con esos suspiros que, llenos del aroma del am.or virgi– nal exhala el pecho oprimido por la nostálgia del ser amado .... ¡Si acaso intentas~ algo directo!.. .. ¡Ah!.... Pero mi Fernand.o salvará mis dudas, compartire· mos nuestras ideas 1 y brotará la luz porque yo no

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